Publicidad

Actualizado hace 346 minutos

Publicidad
Publicidad
Publicidad
Opinión
06:15 AM / 14/04/2018
La muerte de Humberto Njaim
Hildegard Rondón de Sansó / Abogado constitucionalista

Elegía para un gran intelectual

Es una triste noticia para la Academia, para el Derecho y para el país, por cuanto fue uno de los grandes pensadores de nuestro siglo.

 Esas fuerzas misteriosas que, de existir, establecen el destino fundamental de los seres humanos, que no es otro que el nacimiento y la muerte, han sido antagónicas con los intereses del país, al privarlo de uno de los grandes conocedores del Derecho y de la Ciencia Política. Ayer, 5 de abril, falleció Humberto Njaim, miembro de la Academia de Ciencias Políticas y Sociales quien, al concluir su carrera universitaria se trasladó al extranjero a la búsqueda de una explicación lógica del acontecer político y del desarrollo del Derecho. Así, realizó estudios en la Freie Universitat de Berlín, así como en la Universidad de Harvard, obteniendo en esta última el Master de Administración Pública. Los profundos conocimientos adquiridos, los desarrollará como Docente en el Iesa y en el Doctorado en Ciencias Políticas de la Facultad de Derecho de la UCV.
El currículo de alguien tan bien preparado y exitoso, está lleno de reconocimientos, sobre todo, como sucediera en su caso, en que, a sus altos conocimientos se unía a su natural cortesía una gran modestia en el trato y en la expresión, que no ocultaban sin embargo la lucidez en la comprensión de los problemas, el elevado verbo de sus disertaciones orales y, el denso contenido de su obra escrita.
Nos deja una serie de libros que, en el campo político nos hacen pensar en el país y en las eventuales salidas que a través de su mente luminosa están proyectados y que habrían podido ser líneas de acción y de cambio. Así, escribió sobre “La corrupción, un problema de estado”, reforzando el tema con su estudio: “Perspectiva y proyecciones de la Convención Interamericana contra la Corrupción”. De su condición de constitucionalista emerge su obra “Concepción y validez de la Constitución Venezolana”, ofreciéndonos también el análisis de la figura más relevante de la misma como lo es el tema de “La democracia participativa: retórica y aprendizaje”.
Igualmente debemos mencionar la obra que escribiera conjuntamente con Ángel Álvarez y Ricardo Combellas, denominada “Opinión política y democracia en Venezuela”.
 Indudablemente que es, en el Derecho Constitucional donde trata de hallar el camino, las transformaciones necesarias y, por ello publica dos textos importantísimos como lo fueron “El sistema político. Democracia y Participación. Principios rectores y consecuencias” y “Constitución y constitucionalismo hoy”.
Todo lo anterior es en el plano intelectual, que fue la esfera en la cual lo conocí y admiré. Desde el punto de vista personal, mi conocimiento es limitado pero certero, porque siempre ví en él al experto de fondo de cada uno de los conceptos que expresaba; al claro y original analista de las situaciones y de los conceptos; pero sobre todo al hombre, justo y generoso en sus apreciaciones y juicios, y al fiel cumplidor de toda la amplia gama de los deberes que recaen sobre un intelectual de gran altura que es, al mismo tiempo, ejemplo y modelo de una hermosa y bien forjada familia. 
Perder a alguien así, es un hecho que enluta al país; pero sobre todo, que crea un gran vacío en el campo de la política y del Derecho en el cual era esencial escuchar su opinión imparcial y objetiva.
Es por lo anterior que estamos tristes, pensando que tenemos que revisar nuevamente los textos que escribiera para que nos sirvan de guía en la mayor parte de los aspectos que son nuestros problemas sin aparente solución hoy en día en Venezuela.
 

¿Te gustó la nota?
Publicidad
TOP 5 DE NOTICIAS
Publicidad
0Comentarios
AVANCES
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
TOP 5 DE NOTICIAS