Publicidad

Actualizado hace 27 minutos

Publicidad
Publicidad
Publicidad
Opinión
06:10 AM / 11/09/2017
La constituyente y el país
José Vicente Rangel / Exvicepresidente
0

El país cambió después del 30/J. La paz retornó a las  calles. Los ciudadanos se liberaron del chantaje brutal a que estuvieron sometidos durante meses. La esperanza renació en el ánimo de millones de compatriotas.

  1) La iniciativa del  presidente Nicolás Maduro de convocar al poder constituyente, de acuerdo a lo pautado en la Constitución Bolivariana, y el respaldo logrado por este acto de extraordinaria calidad cívica y democrática en el evento electoral del pasado 30 de julio, pasará a la historia como uno de los hechos más importantes acaecidos  en la República. Los adversarios del proceso bolivariano no lo aceptarán, y, como siempre, lo descalifican en términos absolutos.

2) Pero  sin duda que el país cambió después del 30/J. La paz retornó a las  calles. Los ciudadanos se liberaron del chantaje brutal a que estuvieron sometidos durante meses. La esperanza renació en el ánimo de millones de compatriotas. La polarización bajó de tono y la sensación que existía de que marchábamos directamente hacia el abismo, la suplantó una actitud de signo contrario. Es decir, que había salidas democráticas. Que la violencia no era una fatalidad. Que la vocación cívica de los venezolanos y venezolanas respondía cuando todo parecía derrumbarse. 
En otras palabras, que la fe retomó la conducción y el pesimismo fue arrinconado. Por tanto,  por todas estas razones y por otras que omito para no extenderme innecesariamente en el tratamiento de este aspecto del tema, con esta posición que adopta la MUD —y en general la dirigencia opositora— incurre de nuevo en un grave error, muy similar al que cometió cuando optó por no participar en las elecciones para escoger a los integrantes de la Asamblea Nacional Constituyente.

3) Ahora está funcionando el “poder constituyente originario”, en total sintonía con la Carta  Magna. Abocado al tratamiento de aquellos temas que inspiraron su convocatoria. Con perfil propio, pero en armonía con los poderes constituidos --salvo el Legislativo que se  mantiene en desacato. 
Y lo hace con seriedad, mostrando un rostro democrático y de participación inusitada, en el marco de un amplio universo de voceros sociales, políticos, profesionales, gremiales, discapacitados, que nunca convergieron en un mismo escenario, no para protagonizar enfrentamientos estériles, sino para aportar conocimiento y experiencia  útiles, fruto de una relación directa y fecunda con la vida cotidiana. Todo ello manejado con habilidad, tacto y conocimiento por un personaje singular de la política venezolana como es Delsy Rodríguez  Gómez.

4) La Asamblea Nacional Constituyente debe aprovechar el viento que sopla a su favor. El nuevo clima que se creó en Venezuela. La aceptación que tiene en el pueblo que registra las encuestas. La confianza que genera en la colectividad, que tiene que ver con el carácter de última carta que se juega la democracia en Venezuela —que es la forma como la observa una mayoría del país—. 
De ahí que el compromiso sea mayor. La ANC está obligada a no fallar. A no incurrir en los errores de otras políticas y propuestas que los venezolanos acogieron con júbilo y luego se marchitaron en el pantano de la desidia, de la indiferencia, del incumplimiento de la palabra empeñada. La ANC es un compromiso suscrito al borde del abismo. Es, prácticamente, la  opción definitiva a la cual apostamos los venezolanos que creemos en la democracia con amplio contenido social —o si se quiere calificar como socialismo—, ¡digámoslo entonces sin complejos!

5) En la lista de promesas por la que votaron más de ocho millones de ciudadanos el 30/J figuran, con carácter prioritario: a) diálogo para alcanzar la paz; b) respuesta contundente a la grave situación económica; c) esclarecimiento de la verdad sobre los responsables de la violencia, y lucha a fondo contra la impunidad, es decir, rescate de la justicia; d) defensa de la soberanía nacional, que en las  actuales circunstancia es vital. Hoy por hoy la mayoría del país está pendiente de que nada ni nadie desvíe a los constituyentes de estos objetivos. Por eso la magnitud del compromiso, del cual tienen que tomar plena conciencia los miembros de la ANC.


Claves secretas

• Cuando la derecha mundial adopta la decisión —monitoreada por los gobiernos norteamericanos, siempre movidos por intereses económicos y comerciales, así como por estrategias de seguridad— de arremeter contra  naciones que viven procesos de cambios sociales,  unifican el discurso desestabilizador y actúan  en bloque. Así fue, para citar solo algunos ejemplos, en la región latinoamericana y caribeña, como se dieron los ataques a gobiernos democráticos, que al mismo tiempo reclamaban su derecho a manejarse soberanamente. Fue  lo que sucedió en República Dominicana cuando gobernaba Juan Bosch; lo que pasó en Guatemala bajo el gobierno del  militar nacionalista Jacobo Arbenz, y en el Chile  de Salvador Allende…

• La esencia del mensaje imperial, y de sus aliados en esos casos, fue el mismo que hoy se emplea contra  el gobierno democrático, social, respetuoso de los derechos humanos, de Nicolás Maduro. El método fue igual. Desatar sobre países y gobernantes un alud de infamias, de mentiras, calificándolos de dictaduras, de violadores de los derechos humanos y de sembrar hambre en sus pueblos. El resultado fue la instauración de regímenes represivos que acabaron con todo vestigio de libertad y democracia, cuyo ejemplo más contundente fue el gobierno de Augusto Pinochet, el cual hundió a Chile en la más abyecta dictadura…

• Pienso que  no hay que hacer un gran esfuerzo de imaginación para comparar aquel pasado ignominioso, en cuanto a estrategia se refiere, con lo que actualmente sucede con Venezuela. Es el mismo formato: bloqueo de carácter económico y financiero; actividad subversiva creciente; la “quinta columna” actuando como factor de provocación en las calles; el envenenamiento del mensaje; el cerco mediático; el mismo pacto infame entre el imperio y los  gobiernos democráticos-representativos atados al carro de  conveniencias circunstanciales. 
En fin, la misma fotografía con alevosas similitudes, con la deformación obscena de la realidad. Con la determinación de los promotores de llegar hasta el final, que no puede ser otro que el derrocamiento del presidente constitucional Nicolás Maduro, o su asesinato, y la secuela del baño sangre y destrucción del país. 
Es lo que explica que empleen el mismo lenguaje Trump y los mandatarios de España, Italia, Alemania, Inglaterra, Irlanda, y los cipayos latinoamericanos encabezados por Colombia, Chile, México, Perú, Argentina, Brasil, Costa Rica, donde hay de todo, ladrones, represores, traficantes y traidores salta talanqueras. Sus declaraciones coinciden en todo, porque se trata de un modelo cuyas fotocopias son distribuidas oportunamente en función de las situaciones que surjan…

• Con desesperación, determinados sectores opositores observan las elecciones de gobernadores. Aumenta en ellos la confusión, proliferan las candidaturas y en varios estados no son retiradas algunas que se suponía lo harían. Hay quienes a través de la crítica al CNE porque aún no fija la fecha de los comicios, esperan se abra la posibilidad del abstenerse con la idea de fortalecer la tendencia antielectoral y las  actitudes partidarias de fortalecer la opción violencia con asidero en los ultras que añoran el guarimbeo…

• El 14 de agosto de este año desapareció en Argentina el dirigente mapuche Santiago Maldonado, durante una operación represiva de la Gendarmería que depende del Misterio del Interior de esa nación. El hecho causa conmoción y ha activado las acciones de masa contra el gobierno de Mauricio Macri, acusado de represor. Reaparece la sombría figura de la desaparición forzada en el Sur.

¿Te gustó la nota?
Publicidad
0
TOP 5 DE NOTICIAS
Publicidad
0Comentarios
AVANCES
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
TOP 5 DE NOTICIAS