Facetas
Yoga para un parto consciente
08:40 AM / 08/08/2017-Luis Aguirre (Máster en yoga)
Agencias

La mayoría de las embarazadas creen que el nacimiento de su hijo será doloroso, sin saber que hay formas de hacerlo menos traumático. Una de las herramientas que han dado muy buenos resultados, explica Pilar Molero, profesora de yoga graduada en California y facilitadora del taller psicoprofiláctico en Karuna, ha sido la práctica de yoga, al menos dos veces por semana.


En este proceso es fundamental conocer y dominar cada parte del cuerpo. Para ello, se realizan ejercicios de tensión-relajación, que sirven para manejar las contracciones.  El acondicionamiento consiste en que la mujer tenga control corporal. “La relajación va de la mano de la respiración y en cada una de las etapas del parto hay una forma adecuada de inhalar y exhalar para disminuir el dolor”.

 

Por ejemplo, se tensionan las manos y los pies y luego de contar ocho segundos, se relajan. Después, se tensionan los pies y se dejan relajadas la manos y, posteriormente, se tensionan la mano y el pie derecho y viceversa. “Con esto, ella va a identificar las partes del cuerpo tensionadas y podrá relajarlas simplemente”, asegura la instructora.

 

La flexibilidad también es fundamental y sirve para mejorar la presión y rigidez de la región abdominal.
La práctica del yoga durante el embarazo es beneficiosa para todas las etapas de la gestación, pero también para el momento del parto y para la recuperación durante el puerperio. Janet Balaskas, autora del manual Yoga, embarazo y nacimiento, afirma que esta disciplina “proporciona a la mujer embarazada la capacidad de adaptarse a los cambios internos y externos de esta etapa con extraordinaria flexibilidad”.

 

Entre los principales beneficios psíquicos que aporta el yoga, Balaskas resalta que ayuda a la mujer “a concentrarse en el embarazo de una forma más consciente. Durante todo el embarazo se cultiva progresivamente una forma efectiva de relajarse”.

 

La clave es prepararse y aprender a relajarse para que el alumbramiento del bebé sea más fácil.

 

 

Beneficios:


*Fortalece todos los músculos del cuerpo, especialmente los del suelo pélvico, que son el soporte del útero.


*Mejora la elasticidad y el control de los músculos vaginales y pélvicos, que son fundamentales para el parto.


*Aporta mayor flexibilidad a la zona abdominal, previene la flacidez y las estrías y ayuda a que el tono normal se recupere después con mayor facilidad.


*Permite que se fortalezcan las piernas para que soporten mejor el incremento de peso durante el embarazo.


*Al realizar las posturas y acompañarlas de una respiración consciente y relajada, se activa la circulación y se logra una mayor oxigenación de la sangre.

 

Precauciones:


*Evitar las posturas invertidas, fatigosas o de equilibrio, salvo que estas últimas se realicen contra la pared.


*En las posturas sentadas con las piernas estiradas, dejarlas siempre separadas un poco más que el ancho de la cadera.


*Las torsiones nunca deben ser forzadas o realizadas sin la alineación correcta de la columna vertebral.


*No estimular la parte baja de la columna hasta después del quinto mes.


*Hasta el cuarto mes pueden realizarse abdominales en forma muy suave, pero a partir del sexto mes ya no hay que trabajar esta zona.


*En las últimas semanas, se deben practicar pocas posturas de pie para evitar el cansancio y el mareo. Si no se tiene suficiente práctica anterior al embarazo, no es conveniente realizar posturas de equilibrio para evitar caídas accidentales.
 

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