Facetas
No siempre tenemos que cambiarlo todo
10:00 AM / 09/04/2018-Julio Bevione

Pregunta:
Vengo de una familia disfuncional, llena de abandono. He repetido la historia de mis padres. He intentado por todos los medios cursos, afirmaciones y he tratado de dejar de vibrar en todo lo que aprendí desde que nací. Mi pregunta es qué debo hacer para amarme.

Bevione: Bueno, no siempre tenemos que cambiarlo todo. Tenemos que saber diferenciar lo que nos suma, de lo que nos resta. No tenemos que limitarnos a decir “No quiero ser más quien fui”. Porque, además, estaríamos negándonos a nosotros mismos y eso es terrible. Es simplemente saber que hay cosas que he recibido, ya sea de mis padres o de la sociedad, que me suman y otras que restan. Y poder discernir. Y ese discernimiento viene desde el corazón. Lo que me pesa no es mío. Y lo que no me hace mucho sentido, pero se siente cómodo en mí, es mío. Entonces usar el corazón para discernir, con qué me quedo y qué quiero dejar pasar.

P: ¿Qué debería hacer para vibrar de otra forma? Termino siempre siendo abandonada. ¿Cómo alguien puede amarse a sí misma? O, mejor dicho, ¿cómo me demuestro a mí misma que me amo? Hago lo que me gusta. Cómo lo que me gusta. Ayudo a otras personas. Pero sigo viviendo esas mismas historias. Parece que las personas que más ayudo terminan siendo las que peor se comportan conmigo. Yo no sé qué hacer. Le agradecería si pudiera ayudarme a tomar conciencia.

B: Incluirnos y aceptarnos no es solamente “yo hago lo que quiero”, “como lo que quiero”, “me atiendo y quiero”, esto es a nivel de físico, pero no siempre honramos nuestra esencia. Hacer lo que queremos y comer lo que queremos no significa honrar nuestra esencia. Honrar nuestra esencia significa que vamos a un nivel más profundo, allí donde habitan nuestros sueños, nuestros anhelos.
Yo te diría que bajes un poquito a la profundidad de tu ser y mires cuál es tu anhelo. No solamente tus deseos. Cuál es tu anhelo. Qué es lo que realmente en los momentos de silencio te aparece como “me encantaría esto”. Responderte a porqué sientes que estás habitando el lugar en donde habitas (ese lugar, esa familia…). Conéctate con eso. Porque siento que al no valorarte -no hablo físicamente, sino tu presencia en el mundo- generas que vengan personas que no puedan valorarte porque, en realidad, solo vemos afuera lo que nos hacemos por dentro a nosotros mismos. Lo que nos hacemos por dentro, nos lo hace el mundo por fuera.
Entonces conéctate otra vez con tu mayor sueño, con la mejor idea que tengas que hace tiempo no le estás poniendo atención. Y en la medida en que empieces a atenderte en ese deseo profundo que es el anhelo, haciendo cosas para que se convierta en realidad, te aseguro que no solamente vas a romper este lazo con el miedo (que genera estas experiencias afuera) sino que, además, te vas a alivianar de todo el mundo que a esta altura puede ser una carga. Porque sucede que, a veces, cuando no hacemos lo que realmente somos nos empezamos a asfixiar con el mundo que nos rodea. Y no es el mundo, es la burbuja en la que nos estamos obligando a vivir.
Nos queremos alejar del mundo porque nos molesta todo. Pero cuando, en vez de estar chiquitos y que el mundo se nos venga arriba, nos engrandecemos energéticamente porque empezamos a desplegar nuestras alas y a hacer lo que sentimos -no hablo solamente, insisto, con el cuerpo sino más profundamente en nuestra vida con propósito- la energía que emanamos es tanta que si anduviera alguna energía vibrando no muy parecida a nosotros no podría ni siquiera acercarse. De hecho, contagiaríamos a esa energía para que ella misma, también pueda transformar a otros. Es decir, con nuestra energía impactaremos el mundo. Yo creo que va por allí.
Como me pedías que te ayudara a tomar consciencia, justamente, ése ha sido mi propósito. No sugerirte una tarea, sino que tomes consciencia de dónde está lo que estás pidiendo. Y lo que estás pidiendo tiene que ver con reconectarte con tu esencia y empezar a hacer aquello que va más allá de lo que te gusta, aquello que se siente en el fondo de tu ser: Tiene forma de sueño o de anhelo o de un gran proyecto, por ponerlo de alguna manera. Es eso que sientes que ha estado vibrando muy dentro de ti y que es la razón por la que has nacido.
Pregunta:
Vengo de una familia disfuncional, llena de abandono. He repetido la historia de mis padres. He intentado por todos los medios cursos, afirmaciones y he tratado de dejar de vibrar en todo lo que aprendí desde que nací. Mi pregunta es qué debo hacer para amarme.

Bevione: Bueno, no siempre tenemos que cambiarlo todo. Tenemos que saber diferenciar lo que nos suma, de lo que nos resta. No tenemos que limitarnos a decir “No quiero ser más quien fui”. Porque, además, estaríamos negándonos a nosotros mismos y eso es terrible. Es simplemente saber que hay cosas que he recibido, ya sea de mis padres o de la sociedad, que me suman y otras que restan. Y poder discernir. Y ese discernimiento viene desde el corazón. Lo que me pesa no es mío. Y lo que no me hace mucho sentido, pero se siente cómodo en mí, es mío. Entonces usar el corazón para discernir, con qué me quedo y qué quiero dejar pasar.

P: ¿Qué debería hacer para vibrar de otra forma? Termino siempre siendo abandonada. ¿Cómo alguien puede amarse a sí misma? O, mejor dicho, ¿cómo me demuestro a mí misma que me amo? Hago lo que me gusta. Cómo lo que me gusta. Ayudo a otras personas. Pero sigo viviendo esas mismas historias. Parece que las personas que más ayudo terminan siendo las que peor se comportan conmigo. Yo no sé qué hacer. Le agradecería si pudiera ayudarme a tomar conciencia.

Bevione: Incluirnos y aceptarnos no es solamente “yo hago lo que quiero”, “como lo que quiero”, “me atiendo y quiero”, esto es a nivel de físico, pero no siempre honramos nuestra esencia. Hacer lo que queremos y comer lo que queremos no significa honrar nuestra esencia. Honrar nuestra esencia significa que vamos a un nivel más profundo, allí donde habitan nuestros sueños, nuestros anhelos.
Yo te diría que bajes un poquito a la profundidad de tu ser y mires cuál es tu anhelo. No solamente tus deseos. Cuál es tu anhelo. Qué es lo que realmente en los momentos de silencio te aparece como “me encantaría esto”. Responderte a porqué sientes que estás habitando el lugar en donde habitas (ese lugar, esa familia…). Conéctate con eso. Porque siento que al no valorarte -no hablo físicamente, sino tu presencia en el mundo- generas que vengan personas que no puedan valorarte porque, en realidad, solo vemos afuera lo que nos hacemos por dentro a nosotros mismos. Lo que nos hacemos por dentro, nos lo hace el mundo por fuera.
Entonces conéctate otra vez con tu mayor sueño, con la mejor idea que tengas que hace tiempo no le estás poniendo atención. Y en la medida en que empieces a atenderte en ese deseo profundo que es el anhelo, haciendo cosas para que se convierta en realidad, te aseguro que no solamente vas a romper este lazo con el miedo (que genera estas experiencias afuera) sino que, además, te vas a alivianar de todo el mundo que a esta altura puede ser una carga. Porque sucede que, a veces, cuando no hacemos lo que realmente somos nos empezamos a asfixiar con el mundo que nos rodea. Y no es el mundo, es la burbuja en la que nos estamos obligando a vivir.
Nos queremos alejar del mundo porque nos molesta todo. Pero cuando, en vez de estar chiquitos y que el mundo se nos venga arriba, nos engrandecemos energéticamente porque empezamos a desplegar nuestras alas y a hacer lo que sentimos -no hablo solamente, insisto, con el cuerpo sino más profundamente en nuestra vida con propósito- la energía que emanamos es tanta que si anduviera alguna energía vibrando no muy parecida a nosotros no podría ni siquiera acercarse. De hecho, contagiaríamos a esa energía para que ella misma, también pueda transformar a otros. Es decir, con nuestra energía impactaremos el mundo. Yo creo que va por allí.
Como me pedías que te ayudara a tomar consciencia, justamente, ése ha sido mi propósito. No sugerirte una tarea, sino que tomes consciencia de dónde está lo que estás pidiendo. Y lo que estás pidiendo tiene que ver con reconectarte con tu esencia y empezar a hacer aquello que va más allá de lo que te gusta, aquello que se siente en el fondo de tu ser: Tiene forma de sueño o de anhelo o de un gran proyecto, por ponerlo de alguna manera. Es eso que sientes que ha estado vibrando muy dentro de ti y que es la razón por la que has nacido.

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