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Descubre cómo practicar el yoga acuático y sus beneficios
08:30 AM / 10/10/2017-Luis Aguirre (Máster en yoga)
Agencias

El agua proporciona el placer natural a los beneficios del yoga tradicional, que busca el control interno y externo del cuerpo y la mente a través de ejercicios de flexibilidad, meditación, concentración y relajación. Lo divertido en la práctica para la profesora Maga “Lakshsmi” León , quien ha experimentado la actividad entres sus alumnos, es que al no haber un punto fijo para usar de soporte la persona tiene el reto de encontrarlo dentro de su propio cuerpo. La poca gravedad dentro del agua obliga al practicante a crear más conciencia del equilibrio.

 

La estructura de la clase es similar a una clase convencional de hatha yoga (técnicas de respiración, ejercicios de precalentamiento, secuencia de asanas (vinyasas) adaptados especialmente al medio acuático empleando también algunos accesorios para piscina y se concluye con una relajación final (donde la meditación es posible también). 

 

Harish Chaturvedi, profesor de yoga acuático en Agar, India; escribe en su blog que “el yoga acuático puede ser realizado por cualquier persona que sepa nadar. El nivel de oxígeno en el agua es muy alto, por lo que no se experimentan problemas de respiración para los practicantes”.

 

El desafío tiene otras características que el yoga convencional. Por ejemplo, no todas las asanas pueden realizarse con facilidad, y otras sencillamente no hay maneras de conquistarlas. Sin embargo, la práctica aumenta mucho más la flexibilidad, y también la flotabilidad.

 

Por ejemplo, explica Léon que en una sesión encontrarán algunas posturas en flotación, otras con los pies en el suelo o apoyados en el borde de la piscina y también sentados. La instructora aclara que no siempre es imprescindible que el agua cubra todo el cuerpo. 

 

Aunque el yoga acuático puede hacerse de forma individual o en grupo, Chaturvedi recomienda elaborar un programa específico para cada individuo. “Para aquellos que les guste el dinamismo y que estén en condiciones físicas óptimas se diseñan ejercicios más vigorosos con vinyasanas que requieren una mayor exigencia corporal”.

 

También planteó que para aquellas personas que no padecen de ningún problema y solo desean disfrutar en los beneficios no se requiere la climatización del agua. Todo depende de cada persona, sus necesidades y sus posibilidades.

 

Basados en estos principios el yoga acuática está diseñada para maximizar los movimientos y asanas de la yoga, que ayudan a obtener balance, flexibilidad y fortaleza en la piscina, tomando en consideración que el agua sostiene un 90% del peso. 

En consecuencia, toda persona que no puede hacer yoga u otros ejercicios por razones de salud o trauma corporal, el yoga en el agua es uno de los mejores inventos para quienes padecen con enfermedades crónicas tales como fibromialgia, envejecientes pasivos, problemas de la espalda o reumas. 

 

“En esos casos se dictan posturas específicas que contribuyan para la práctica. Algunas clases se focalizan más en la parte física y otras en la parte meditativa”, explica Maga. 

 

“Todo ocurre en una hora y es súper relajante. No había experimentado antes las sensaciones que aporta el agua para ganar más flexibilidad. Es una fusión que te deja como quien dice flotando”, cuenta Mariela Quintero.

 

La flexibilidad que se obtiene permite la exploración de movimientos.

 

 

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1Comentarios

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Pedro Reyes 10/10/2017 01:22 PM

En este tema soy estoico a más. Pero a quien les guste?, excelente.


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