Facetas
Aprende a agradecer, pedir y recibir a través de masajes
08:40 AM / 09/08/2017-Gabriela Trujillo Prado
Agencias

“Saber pedir puede parecer, a primera vista, lo más fácil pero si se piensa bien es lo más complicado —explica la masoterapista y visionaria, Yomaira Romero—. He tenido muchos casos de personas extraordinarias que saben dar, pero son incapaces de pedir, ni siquiera al sujeto que tienen más cercano. Temen verse como pedigüeños o lastimeros. Otros no piden por pura soberbia, ese pecado capital cuyo remedio es la humildad. Pedir con naturalidad y dignamente es complicadísimo, más no imposible”.

 

La rutina, el trabajo y los problemas familiares nos agobian con frecuencia. Superarlos resulta fácil y entretenido, con los novedosos masajes para agradecer, pedir y recibir.

 

“Desde hace dos años los aplicamos y realmente son efectivos —relatan los gemelos Jesús y Enrique Urdaneta. El estrés del trabajo y los estudios nos ocasionaron un grave malestar estomacal. Además de un horrible acné, y caída del cabello. Casi que nos volvemos locos. Probamos los mil y un tratamientos, y nada. Con estos masajes estamos felices, despejados y totalmente curados”. 

 

La sesión recomendada, que dura entre 50 minutos y una hora, se inicia con una previa meditación. “En ésta se debe tener claro que los pensamientos son la base de la realidad —expone la doctora y esteticista de Spacio Fémina, Ingris Galván—. El paciente se mira viviendo en abundancia, y luego expresa frases donde agradece a la vida y el universo. Seguidamente, se realizan los ejercicios de respiración diafragmática, lenta y profunda, acompañados con la aromaterapia y el relajamiento corporal”.

Dentro de la posición de agradecer está la actitud de dar. Ésta supone no echar en cara, no pasar la factura y no alardear ostentosamente haciendo publicidad de lo otorgado. Dar sin medida es casi peor que no dar. 

 

“Es lo que hacen los adinerados cuando creen que dan, y con demasiada frecuencia suman a sus bolsillos lo que restan —dice la psicoterapeuta Magaly Chacín—. Muy distinto a ese dar imperceptible, sin que tu mano derecha sepa lo que hace la izquierda. Sin humillar. El que recibe no se debe sentir pobre y pequeño. Ese dar es compartir con alegría. Sin recordar más adelante, y recibir sin olvidar”.

 

La técnica, procedente de la nueva era basada en el libro El Secreto, escrito por la australiana Rhonda Byrnes, combina el tratamiento espiritual del ser con la masoterapia. Se recomienda aplicarla una vez a la semana. Recibir debería ser lo más fácil. Pero no basta con decir gracias. El que sabe recibir siente gratitud y no olvida, porque el agradecimiento según los expertos es la memoria del corazón.

 

“Me ocurría mucho con mi mejor amiga, la persona que más me ayudaba, y no lo agradecía ni el más mínimo consejo o detalle conmigo —cuenta Lisneth Terán, de 25 años—. Le daba siempre el peor trato. Los masajes para recibir me ayudaron mucho. Aprendes a controlar tu ego, y ser agradecido con la vida y tus semejantes”.

 

En el ritual de los masajes para agradecer, pedir y recibir la Ley de atracción es fundamental. “Los pensamientos pueden ser reales —finaliza Yomaira Romero—. Mírate viviendo en abundancia y eso atraerás”.

 

La sesión de masajes que dura entre 50 minutos y 1 hora, se inicia con una previa meditación. Los ejercicios de respiración diafragmática, lenta y profunda, son indispensables.


 

Publicidad
Publicidad
0Comentarios
Más notas de Facetas
Ver mas