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Actualizado hace 4 minutos

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Experiencia Panorama
10:20 AM / 25/07/2017
Telenovela venezolana "Por estas calles" cumple 25 años
Arminda Rincón
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Una melodía pegajosa daba paso a un verso directo y sencillo que relataba el día de la gente de pie en las calles venezolanas. Iban acompañados de un video donde caminaban por Caracas los protagonistas de la historia y entonces se escuchaba una voz: Por estas calles la compasión ya no aparece /  y la piedad hace rato que se fue de viaje / cuando se iba la perseguía la policía / oye conciencia mejor te escondes con la paciencia…

Después de esta introducción, aparecía el barrio Moscú. Bloques rojos y zinc se entretejían sobre un cerro de la capital. Allí, en el corazón de la comunidad, una maestra decía, mientras escribía 1814 en la pizarra: “No olviden esta fecha. Había hambre y miseria. Fue un año terrible para los patriotas. Imagínense ustedes que El Libertador perdió a los amigos de toda la vida en ese año”. Al fondo del salón, unos niños estaban atentos a otra clase: uno de ellos sacó un arma de su mochila, mostró cómo cargarla para apuntar a la profe por la espalda. El suspenso quedada en el aire mientras avanzaba el primer capítulo de “Por estas calles”, la novela denuncia que comenzó a transmitir Radio Carcas Televisión en su horario estelar, a mediados de 1992.

El dramático causó impacto inmediato entre los espectadores. Desde la canción hasta la trama, reflejaba su cruda realidad. Eurídice Briceño, Álvaro Infante, Eudomar Santos, Eloína Rangel, Arístides Valerio y Natalio Vega “El Hombre de la Etiqueta” surgieron para ponerle cara y voz a los buenos y los malos de una sociedad, hace  25 años. 

“En la telenovela emitíamos una opinión de lo que ocurría en el país en esa época”, expresó Franklin Virgüez, el sempiterno Eudomar, en un programa especial realizado por Televen, en 2014. “Tocó la fibra de los venezolanos porque estábamos viviendo una crisis. La novela ayudó mucho a que el venezolano tomara conciencia y perdiera el miedo de contestar”, agregó, en esa oportunidad, el artista Roberto Lamarca, quien falleció este año  y siempre se le recordará por darle vida al corrupto Dr. Valerio, cuyo “Billete mata control” revelaba su escasa moral . “Se volteó la mirada a hacia la gente popular”, completó Violeta Alemán, “La Guaricha” en el culebrón.  

El  periodista y escritor Alfonso Molina la recordó así en un artículo de opinión: “El 3 de junio de 1992, pocos meses después del primer intento de golpe de Estado de Hugo Chávez, se estrenó ‘Por estas calles’, la telenovela más larga y exitosa que se haya producido en Venezuela, con índices de audiencia que alcanzaron 94%. Sus emisiones de extendieron hasta agosto de 1994, poco después de la dimisión de Carlos A. Pérez a la Presidencia. Se ha asociado la visión crítica de esta telenovela con el manejo mediático que condujo a definir la conducta de la ‘antipolítica”.
 
Fue Ibsen Martínez quien puso su pluma crítica al servicio del entretenimiento criollo para plasmar la corrupción, el tráfico de influencias, la desigualdad social y el clientelisno político. “En septiembre de 1991, me reuní con Marcel Granier y  yo quería hablar con él porque yo estaba dispuesto a escribir una telenovela con la única intención de hacer renovar mi contrato. Lo central de esa reunión fue decirle a Granier lo que yo creía, que en el año 92 se iba a recalentar aún más la agenda política y la agenda social que ya venía muy recalentada, y yo quería hacer una telenovela de comentarios sociales, de costumbre. Y bueno, no quedamos en nada. Yo estaba haciendo una novela un poco a disgusto llamada ‘Eva Marina’, y este proyecto había rodado por todos los escritorios del canal sin encontrar apoyo. Solo que semanas más tardes, todavía no había ocurrido todavía la intentona del 4F, fui llamado para escribir ‘Eva Marina’, pero el clima político se había tornado explosivo y entonces cambié un poco su contenido y lo convertí en una comedia negra de costumbres, esa es la historia”, relató Martínez al analista político Manuel Felipe Sierra.

Pese a que Ibsen ha asegurado en varias ocasiones que “Por estas calles” ha sido su karma, el escritor Enrique Viloria Vera le hace justicia a su trabajo: “Ibsen Martínez actuó como antropólogo de la imagen televisiva para ofrecernos unas situaciones, unas tramas que hablaban de lo que tenemos cerca, al alcance, a la vuelta de la esquina, en forma de vecino, amigo, juez, médico, abogado o gobernante”.

El director de la producción, Renato Gutiérrez, sugirió cambiarle el nombre a la novela luego de escuchar el nuevo material discográfico de Yordano, titulado precisamente “Por estas calles”. “Me estremeció el tema. Calzaba de forma perfecta para la novela de protesta con un país que, aunque lleno de petróleo y riquezas, su gente era invisible”, reveló Gutiérrez.  El conjunto fue mágico y “mi canción se convirtió en parte de una crónica social”, sostuvo Yordano.

Personajes que vivían en un presente se robaban el show todos los días, pues con frases “Como vaya viniendo vamos viendo” y “¿Qué es lo que está pa’ sopa?” retrataban el permanente estado de la improvisación que signaban a muchos venezolanos, aún en la actualidad. Esos que aprovechan las oportunidades para rebuscarse, para matar tigritos, que les permita sobrevivir y llevar el pan a la casa. “Parte del éxito fue la naturalidad de los personajes. La gente se identificaba con ellos”, opinó Jorge Canelón, otro de los actores que formó parte del elenco.

Pero también estaba el amor porque al fin y al cabo era una novela y el elemento rosa no podía faltar. El amor y la esperanza de las mujeres de “Por estas calles” llevaba ilusión a las madres solteras, a las jóvenes que querían un futuro mejor de las barriadas, a la ama de casa en general que  deseaba ser feliz a pesar de las circunstancias. Gledys Ibarra llevaba el estandarte con su Eloína Rangel, enfermera de profesión y enamorada de Eudomar Santos. “Era una mujer luchadora, como aquellas que atienden a sus hijos, que se levantan temprano, que cumplen con su responsabilidad, que son vapuleadas por el entorno pero que remontan, venciendo obstáculos, airosas con dignidad, sin necesidad de venderse”, comentó la primera actriz.
En medio de cada una de las tramas, la polémica acompañó al culebrón. Dos personajes estuvieron en el ojo del huracán. “El Hombre de la Etiqueta” y “Rodilla ‘e Chivo”. En un principio, Natalio Vega fue concebido como el villano y para sorpresa de Ibsen Martínez la gente lo convirtió en un héroe deseado. Carlos Villamizar, quien lo encarnó, lo recuerdó como un justiciero. A sus víctimas, todas con un largo prontuario criminal, les dejaba un mensaje lapidario: “Soy irrecuperable”. La controversia también acompañó a “Rodilla”, el niño delincuente. “En medio del apogeo del personaje fue suspendido por orden de un tribunal. Porque atentaba contra la moral y las buenas costumbres. Pero en mi opinión fue hecho para la reflexión. Levantó roncha porque mostraba a esos niños sumergidos en la violencia”, afirmó su intérprete Jean Carlos López.
La renuncia de Ibsen también causó revuelo. PANORAMA, en su edición del 10 de mayo de 1993, reseñó que Martínez no escribiría una palabra más para extender la trama. “Por estas calles’ llegó a su final y el continuar escribiendo sobre la misma significaría un engaño a los televidentes”, argumentó Ibsen, tras salir del extinto  canal 2. 

 

Tras 25 años en la memoria colectiva, muchos, como la actriz Belén Peláez, Rosaura en el dramático, recuerdan que al final de cada capítulo se dejaba un mensaje para la reflexión de los televidentes.  “Siempre tenía que ver con la búsqueda de un mejor país”, opinó. Esos epígrafes  ponían a pensar a todos en la voz del gran Tomás Henríquez. 

El día de la emisión del último capítulo, hasta medios internacionales hicieron referencia al fin de una era en la televisión venezolana. En  Colombia aseguraron: “La telenovela más larga, con 1.030 capítulos de una hora, contó  durante dos años  la verdadera historia de un país en crisis... Lo que al otro día salía en las páginas de los periódicos”. 
El Moscú de “Por estas calles” siempre quedará en el imaginario criollo por su criminalidad, intrigas, adulterios, asesinatos, lágrimas, victorias, fracasos, ganas de echar pa’ lante y sobre todo solidaridad, al son de por eso cuídate de las esquinas / no te distraigas cuando caminas / que pa’ cuidarte yo solo tengo esta vida mía...

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