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Actualizado hace 3 minutos

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Experiencia Panorama
09:00 AM / 27/08/2017
Reportaje: Venezuela sin show
Otto Rojas
7

Ni Maroon Five, ni Justin Bieber, ni Ozuna, ni Thalia, ni Alejandro Fernández, ni Ricky Martin… la extensa lista de grandes giras internacionales que no pasarán en el 2017 ni lo harán en el 2018 por Venezuela pica y se extiende. Las productoras de los espectáculos y los mismos artistas prefieren cantar en otros escenarios de América Latina, incluso en latitudes que siempre estuvieron excluidas de los tours, como Ecuador, Perú y hasta Honduras. El control cambiario que impera en nuestro país desde el 2003 tiene gran parte, aunque no es el único responsable de la sequía de conciertos.

El alto costo de producción y logística aunado al aislamiento aéreo que está sometido el país ante la escasa oferta de boletos internacionales también ha sido un detonante para el detrimento de la industria del entretenimiento. Atrás quedaron los años en que Black Eyed Peas, Britney Spears, Beyoncé, Miley Cyrus, Chayanne, Alejandro Fernández, RBD, Luis Fonsi, y decenas de estrellas tocaban sus éxitos en Venezuela y llenaban con facilidad toda la capacidad de un Poliedro de Caracas, el Fórum de Valencia o el estadio Luis Aparicio de Maracaibo.  Los fanático cumplían sus sueños y los productores veían la rentabilidad del negocio. La realidad cambió y ahora hacer un concierto es jugar a la ruleta rusa; se puede perder o ganar.

“El factor económico predomina a la hora de negociar algún artista. La industria del entretenimiento no tiene acceso a  dólares preferenciales, por lo que siempre hay que recurrir al dólar paralelo al momento de la negociación y contratación, lo que es imposible porque tenemos la moneda está cada vez más devaluada”, asegura José Bonacia, director de la empresa Olé Producciones.


En base a esto, la ecuación es sencilla y matadora. Una artista como Shakira cobra por su caché (honorarios sin gastos de logística) alrededor de 500 mil dólares. Si se hace la conversión al costo  del dólar del mercado “negro” que esta semana rondó los 16 mil bolívares, se estaría hablando de una inversión de un total de ocho mil millones de bolívares. Los cálculos continúan: si se divide esa cantidad por la capacidad máxima del estado Luis Aparicio (20 mil personas) se estaría hablando que la entrada costaría: 400 mil bolívares; a esto se le debe sumar los demás pagos por efecto de producción.


Bonacía calcula entonces que una entrada promedio para el tour El Dorado de Shakira costaría un millón de bolívares, lo que equivale a diez salarios mínimo. “La cifra es matadora tanto para la productora como para el público. El valor del boleto es impagable por dos horas de entretenimiento, el porcentaje de fanáticos que estaría dispuesto sería mínimo”, explica el productor.


Por estas razones, ninguna empresa compró fechas en Venezuela, para el tour mundial de la barranquillera de los “Pies descalzos”  que si visitará México, Colombia, Ecuador, Perú, Chile, Argentina y Brasil.  En otrora quedó verla bailar la danza árabe, como lo hicieron los zulianos en el tour Anfibio (2000 – Palacio de los Eventos) y tour La Mangosta (2003- Estadio “Pachencho” Romero).


El rider técnico (requerimientos del artista) es otro dolor de cabeza para la producción. El arrendamiento de los escenarios se ha quintuplicado, al igual que el alquiler del sonido, luces, escenografía, backline y pirotecnia. A esta lista se le suma, seguridad, transporte de carga, hospedaje, camerinos y alguna exigencia del artista, como en el caso de Ricky Martin que pidió a su llegada a Maracaibo en el 2011, un masajista privado en su suite privada. 
“Cuando se contrata a un artista extranjero, se invierte mucho dinero. No sólo en el caché, sino también en la logística que implica traerlo al país. Asimismo, los gastos que se originan en el país (escenario para la presentación) también se han incrementado", opina el director de Olé Producciones.

Bajo este panorama que poco tiende a oscurecer, las compañías han optado por comprar las fechas de los artistas para otros países más rentables como Colombia, Panamá y Costa Rica. Varias de las grandes productoras cerraron sus puertas y emigraron a otros mercados.
En lo que va de año solo se ha presentado  el dúo Sin Bandera en Caracas y el colombiano Silvestre Dangond en Caracas, Valencia y San Cristóbal. Los artistas parecen ser los únicos que pisarán suelo venezolano en el 2017, el show se está acabando.


Aparte de estas estrellas, hubo varios intentos fallidos de conciertos internacionales en el país.  La presentación de la  banda CNCO prevista para  el  31 de marzo en el Fórum de Valencia, fue suspendida sin nueva fecha. ¿La razón? Alegaron “problemas de logística”. El dúo mexicano Ha*Ash también canceló en el 2016 sus shows programados en Valencia y Caracas.
 En Maracaibo ocurrió con José Feliciano; el alto costo de las entradas mermó la boletería (250 mil bolívares)  y obligó a la suspensión definitiva.


El tour Tequila y Rosas de la artista Karina tampoco se realizó. Esta vez, el precio fluctuante del dólar paralelo hizo la mala jugada. El productor había hecho negociaciones a un dólar a 900 bolívares que luego se disparó.
A pesar que la artista es venezolana,  la cantante reside en Miami y cobra sus honorarios en la moneda norteamericana. Igual ocurre con otros talentos criollos como Nacho, Chyno, Ricardo Montaner y Franco de Vita.

 Si alguna empresa se arriesga a organizar un concierto  apuesta por lo seguro, por el sector que tenga decenas de miles de aficionados manifiestos, y que estén ligeramente dispuestos a pagar altas sumas de dinero por un lugar. El ejemplo más cercano ocurrió con los sold out (llenazos) de  Silvestre Dangond  en sus tres presentaciones en Venezuela. Con crisis o no, el vallenatero vende y agota boletos.
  El productor de Show Plus, Basilio Orta Paz, defiende a capa y espada la industria de los conciertos.  Para él, en Venezuela existe todo lo necesario para cumplir con cada uno de los requerimientos técnicos de un artista y la inflación no es limitante para los espectáculos musicales.


“Vislumbro un panorama muy positivo para los shows en el país. Hay artistas musicales que no calan en el mercado, pero hay otros que arrasan. La música latina está en su mejor momento”, opinó el empresario.
Orta Paz adelantó que en el 2018 regresa el “Pretty Boy”, Maluma, y  Silvestre Dangond a Maracaibo, casualmente, los dos últimos artistas internacionales que visitaron Maracaibo en el 2016.
 
 

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7Comentarios

1

Claudio Mejia 04/09/2017 02:31 PM

Lo triste no es que vengan los artistas si no que eso significa la poca confianza que tiene venezuela para invertir


2

sussy sette 29/08/2017 09:39 AM

hay que fatuidad por dios venezuela hundida en la mas profunda crisis economica y social gente muriendo de hambre y sin medicamentos y ellos pensando en traer a estos maricones y habladores de paja pa venezuela aque levanten la bandera sin ni un apice de respeto volteandola y diciendo "I LOVE VENEZUELA" no me jodan ..


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Meltroso Hagarrame 28/08/2017 03:55 PM

Gran vaina, van a descansar mis oídos de tanta música tan balurda..


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Meltroso Hagarrame 28/08/2017 03:55 PM

Gran vaina, van a descansar mis oídos de tanta música tan balurda..


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Meltroso Hagarrame 28/08/2017 03:55 PM

Gran vaina, van a descansar mis oídos de tanta música tan balurda..


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Meltroso Hagarrame 28/08/2017 03:55 PM

Gran vaina, van a descansar mis oídos de tanta música tan balurda..


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david s 27/08/2017 08:32 PM

Los izquierdistas demostraron ser mas ladrones que los de la derecha...pero ademas destructores mafiosos e dictadores..... este pais lo tiene en el hambre y en total ruina.....


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