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Experiencia Panorama
09:49 AM / 06/04/2018
REPORTAJE/ Operarse el estómago es la nueva dieta
Panorama
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En Venezuela cada día más jovenes optan a una cirugía que a la asesoría de un nutricionista. “Perder 30 kilos se logra con ejercicios y comida saludable, no hace falta operarse”.

Luis Aguirre

Falta de voluntad y conciencia le hace falta a una persona que opta a una cirugía bariátrica para quitarse hasta 30 kilos sin tener diagnóstico de obesidad mórbida. “Está comprobado que les tomaría cinco meses de buenos hábitos”, sostiene la zulianaCristina Ekmeiro, experta en nutrición.   


Una dieta estricta que elimina gaseosas, alcohol, comida chatarra y dulces es suficiente para lograr un cambio en tres meses, y así la operación quedaría descartada. Es recomendable comer cinco comidas pequeñas al día para mantener el metabolismo elevado y  evitar los antojos de alimentos.


Las matemáticas no se equivocan: para quemar 1,5 kilos por semana, debe reducir la ingesta de calorías o aumentar la actividad para quemar 1.500 calorías cada día. Cada medio kilo de grasa contiene 3.500 calorías, por lo que cortar 750 calorías de la dieta y la quemar 750 con entrenamiento de intervalos y otras actividades diarias le ayudará a alcanzar su meta de perder 30 kilos en cinco meses.


Sin embargo, gana la opción de la cirugía. ¿Por qué? El bypass o desvío gástrico es una operación que en 45 minutos reduce el estómago a una bolsa muy pequeña, que se conecta directamente al intestino delgado. En dos días el paciente sale  de la clínica y le prescriben dieta blanda con purés, avena y sopas suaves. Solo puede comer cantidades pequeñas de alimentos y de buena calidad. 


Después de la operación se le permite regresar al trabajo en un par de semanas.
“Es  la operación estrella en Maracaibo, existen diferentes equipos  que logran reducir de manera efectiva el peso del paciente. Se calcula que el 80 % de los pacientes pierden entre el 70 y el 80 % de su exceso de peso”. 

 
 Lo irónico del asunto es que muchos operados después de quitarse hasta 50 kilos engordan hasta el doble.
 María  Luisa Vidal, psicóloga clínica, en el portal Clínicas Obesitas, plantea que “algunos pacientes quieren ser intervenidos basándose en motivaciones erróneas, como pueden ser salvar el fracaso de un matrimonio, intentar perder una cantidad de peso irreal, ser pasivos ante el tratamiento…,otros se consideran incapaces de conseguir una adecuada pérdida de peso. Este tipo de actitudes y expectativas es necesario hablarlas y trabajarlas, ya que son un aspecto de vital importancia en mi tratamiento, pues la presencia de objetivos poco realistas de alcanzar, han llevado al fracaso y a la frustración”.


“Es cierto, muchos han fracasado en su intento por mantener un peso normal, esto pues efectivamente bajan 20, 50 y hasta 60 kilos y más, pero luego de unos años vuelven a subir, quizás no hasta alcanzar su peak.
 A la idea de que esta cirugía puede para algunos ser la única solución para bajar de peso (y quizás esto realmente es así para estos casos), muy pocos hablan de lo que sucede después de salir del quirófano. Incluso, hay estadísticas de complicaciones que pueden desencadenar la muerte.


Dentro del cuerpo del paciente que se somete a la cirugía bariátrica también hay cambios que van más allá de la eliminación de grasa. Algunos de ellos es el déficit de vitaminas y la mala absorción de nutrientes, situación que luego de la cirugía perdura para siempre en la persona.


Por ejemplo, Eliana Reyes  (médica cirujana y especialista en nutrición clínica), en el trabajo de investigación titulado El lado B del bypass gástrico, explica: “la deshidratación puede ocasionar cálculos en los riñones porque al dejar de orinar se concentran todos los líquidos en el cuerpo y es por eso que es necesario que estas personas se hidraten constantemente”.


Quienes vomitan mucho y prácticamente no ingieren nada, junto con la deshidratación  tienen grandes déficit de vitaminas, especialmente de B1 y B6 y eso produce cambios neurológicos y también estéticos. También puede existir un déficit de ácidos grasos esenciales porque como ahora estos pacientes tienen mala absorción, no absorben esa grasa ni tampoco las vitaminas liposolubles”.


Este tipo de operaciones quirúrgicas resultan invasivas para el cuerpo humano, pues se interviene el estómago para dejarlo más pequeño y así permitir que la persona no pueda ingerir la misma cantidad de alimentos que antes y por ende, bajar y controlar su peso.

La pediatra y especialista en medicina ayurvédica, doctora Susana Urrutia, menciona que  “el estómago como parte del sistema gastrointestinal es de vital importancia porque es allí donde empieza a operar esta maquinaria que tiene que absorber y finalmente asimilar los nutrientes”.

Para la especialista, lo interesante de este sistema es cómo opera, pues “se trata de un alimento —una sustancia macro— que tiene que convertirse finalmente en energía para que pueda ser utilizado por las células y para que estas a su vez puedan desarrollar su función vital”.

  
Por esa razón, afirma que “sin el estómago, estamos perdiendo una parte fundamental por donde se procesan los alimentos para que puedan recorrer todo el camino hacia las células” y en ese sentido añade que el bypass funciona “casi como una gastrectomía, es casi sacar todo el estómago para dejar su parte inicial unida a una parte del intestino delgado, el que de paso, también queda con un segmento fuera”. Es una suerte de gran barrera al transito natural de los alimentos, comenta.


En contrapeso,  la medicina ayurveda ve este tipo de intervenciones como desacertadas, la doctora Susana Urrutia cuenta que este enfoque “es bastante conservador con la fisiología, es decir, si hay un órgano que no tiene deterioro, hay que mejorar su función y no intervenirlo como lo hace precisamente esta operación.

De esta manera, menciona que si hay un paciente con obesidad, se trabaja con los órganos comprometidos y con toda su fisiología para que este pueda “hacer uso de todo su potencial y de lo bueno que tiene para poder arreglar el trastorno metabólico. La idea es mejorar lo que se tiene y no sacarlo”, sostiene.

Para la pediatra, el enfoque conservador con el que trabaja la ayurveda va en paralelo con su misión, la de armonizar todos los órganos. “Si uno tiene uno de ellos dañado, algo habrá que se pueda rescatar y eso rescatable hay que mejorarlo. Por eso hay que ser muy cuidadoso con la selección de los pacientes obesos que van al bypass”, sostiene.   


Es por esa razón que quizás la especialista apuesta por la recuperación a través de otras vías y si bien menciona que la idea es que medicina alópata y complementaria se unan en pro de la salud de la población, también asegura que un paciente obeso perfectamente puede ser tratado de buena manera con la medicina ayurvédica.

Así, dice que existen terapias dentro de este enfoque que pueden ser muy beneficiosas para “activar y mejorar la energía metabólica (agni) del paciente quien finalmente ha perdido mucho metabolismo. Se puede ayudar a esa persona avivando su fisiología, pero desde sus planos cuánticos. Es inaceptable una cirugia por 15 kilos”.
 

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