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Actualizado hace 71 minutos

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Experiencia Panorama
09:00 AM / 13/06/2018
La danza se transforma: Un bailarín sordo dirigirá Danzaluz
Lolimar Suárez
Cortesía Danzaluz/ Por: Norge Boscán

Como planetas orbitando en el cosmos, así se mueven los bailarines al ritmo de la música. Los cuerpos siguen el hilo invisible del ritmo con gracia y belleza. El sonido viaja en distintas direcciones. Llega al pecho, a la cabeza, entra por los pies, se atrapa con las manos. Así es como lo escucha Deynis Luque.
Siendo sordo de nacimiento, este artista de 36 años acaba de romper todos los convencionalismos al convertirse en director de una de las más reconocidas compañías de Danza contemporánea del país: Danzaluz. 
La noticia abre otra puerta a la igualdad de oportunidades sin más limitaciones que las dictadas por la propia voluntad. Es la primera experiencia de este tipo en el mundo, y se produce en Venezuela.
Con 12 años dentro de la institución, Luque no solo concursó por el cargo de director con todas sus prerrogativas, sino que cada escaño en su carrera como bailarín y docente fue ganado por esfuerzo propio.


Acompañado por el intérprete de señas Rafael Lugo y por el jefe del departamento de Danza de la Dirección de Cultura de LUZ, Gilberto Rincón, Deynis Luque ubica en las artes plásticas y el teatro a los precursores de su amor por la expresión dancística.
“Siempre me atrajo el arte. Llegué en 2006 a Danzaluz luego de ver Nirvana, una obra dirigida por Hugo Barboza. Por una amiga común, María Eugenia Ríos, me acerqué para buscar una oportunidad y como es lógico, al inicio era complicado pues había que empezar de cero el trabajo de insertar a una persona sorda a las clases”.
“Pero el aprendizaje fue en dos vías” -interrumpe Gilberto Rincón- “Hugo Barboza le abrió las puertas y eso significó también asumir una responsabilidad, estudiar sobre el real significado de la integración de personas con alguna discapacidad, recibir a su intérprete como parte del equipo, ofrecer un trato en igualdad de condiciones y buscar los mejores resultados en cada coreografía, en las clases”.
 Deynis sigue la conversación observando a su intérprete. Las señas sintetizan cada pregunta. “Soy el menor de seis hermanos. Soy sordo por una infección de líquido amniótico que afectó mis oídos. Crecí con muchas inquietudes, siempre me gustó estudiar. Mis padres me apoyaron siempre aunque con una normal sobreprotección que más tarde fue cediendo. Mi mamá entendía que yo debía tener independencia, poder salir, relacionarme con mi entorno”. 


Fue así como fue inscrito en el Instituto Zuliano de Audición y Lenguaje y luego en el Instituto de Educación Especial Maracaibo. El bachillerato lo cursó en el liceo Francisco José Duarte, acompañado de intérprete. Participó en el grupo de teatro de sordos de la Asociación de sordos del estado Zulia. También es artista plástico, fotógrafo, joyero, diseñador y licenciado en educación mención Desarrollo Cultural. “Mis padres me apoyaban, pero cuando les dije que quería ser bailarín se impactaron -Se lleva las manos a la cabeza reproduciendo la reacción de sus padres-  Mi papá al principio no estaba de acuerdo. Yo les leía los labios y sabía que debía insistir. Así que los invité cuando tuvimos una presentación y vieron mi trabajo. Luego de la función estaban orgullosos”.

 En 2005, con el espectáculo “Habla sin escuchar” de la agrupación de sordos Khedrema, con dirección de Hugo Barboza, Luque forma parte de la delegación que representó a Venezuela en el festival internacional de teatro de sordos en Barcelona, España. Comenzaba lo que para él significó el delta de su necesidad expresiva: La danza.
“Cualquier persona puede bailar, no solamente los oyentes, en mi caso observo, leo los labios del coreógrafo que me indica si vienen movimientos lentos, pausas. Observo a mis compañeros, los cambios de luces pero, sobretodo, ensayamos muy duro hasta que el montaje quede perfecto. La exigencia es fundamental para lograr buenos resultados”, explica.
Cuando ingresó a Danzaluz, hace 12 años, quería convertirse en bailarín profesional. Su disciplina y condiciones para la danza le permitieron ganarse la oportunidad, años más tarde, de impartir clases en el Centro Formativo Danzaluz. 
“Los niños aprenden observando. Yo hacía los movimientos y ellos me seguían, si preguntaban algo, me apoyaba con el intérprete de lengua de señas”. La Comisión Coordinadora para la Igualdad y Equiparación de Oportunidades de las personas con Discapacidad, adscrita a LUZ, provee este recurso humano clave para la exitosa integración de Deynis a su entorno laboral. 
Convertido luego en coreógrafo, aportó ideas para que sus espectáculos tuvieran lo que se conoce como música para sordos, esto último, una rareza para cualquier oyente, aunque el concepto no es nuevo.
En un ejercicio de imaginación llano, danzar sin escuchar podría hacerse observando a los compañeros de escena, con músicos en vivo que sincronicen los movimientos. Pero Deynis quería ir más allá.
“Yo quería que mis coreografías, que cuentan historias, tuvieran sonidos que llegaran a mis manos, a mi cuerpo, sentirlos como una forma de escuchar”. 

Participaron en estos primeros bocetos musicales para la obra Nunca en paz, compositores del Departamento de Música Renny Antequera y Juan Carlos González. Luego se integró el ingeniero de sonido y músico zuliano Enrique Rincón Canaán, quien interpretó estas inquietudes ajustando los bajos, mezclando diversas potencias sonoras para que todos los bailarines, como una sola máquina humana, se conectaran con el universo sensorial de Deynis Luque. Y lo consiguió.
Este coreógrafo ha dirigido varias obras, entre ellas Terratempo, Cuando mueren los cilios, Desde el silencio, Z00 Instintivo, Nunca en paz, Dua y Maniato. Ha viajado a festivales internacionales en España, Honduras, El Salvador, Guatemala, Panamá, México, Colombia y en 2017 representó a Venezuela en el Bay Area International Deaf Dance Festival en San Francisco, California, Estados Unidos.


 Y a vuelta de hoja, la presencia de este bailarín en Danzaluz también produjo la inserción de nuevos códigos estéticos. Gilberto Rincón así lo afirma: “Nosotros también cambiamos como compañía de danza. Los brazos no son solo extremidades. Las manos hablan, transmiten emociones. Deynis nos enseña el valor de cada gesto, de cada mirada, hay más en la forma de entender el movimiento, de escuchar con el cuerpo”. 

 

  •  Danzaluz designó a Deynis Luque, bailarín sordo, como su nuevo director. Hoy a las 3:00pm, la compañía fundada en 1969 por la maestra Marisol Ferrari celebrará en su auditorio su 49 Aniversario con el espectáculo Z00Instintivo, dirigido por Luque, con música de Mario Labarca. Entrada gratuita.

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1Comentarios

1

domador antiopositores 17/06/2018 08:33 AM

Magnifico!...


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