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Actualizado hace 26 minutos

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Experiencia Panorama
11:20 AM / 09/10/2017
Entrevista// “Suramérica será la nueva India”
Luis Aguirre
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El gurú Sergio Gil, nacido en México, lleva 25 años en su misión espiritual en Venezuela. El maestro pertenece al  linaje del doctor Sergi Raynaurd de la Ferrieré, de la Gran Fraternidad Universal. Asentado en Mérida construye un ashram. Se fue a India a los 18 años y compartió con Sai Baba y la madre Teresa de Calcuta. 

Luis Aguirre

 

Se podría decir que heredó de su padre una vida espiritual. Hijo del maestro Alfonso Gil Colmenares (uno de los cuatro epígono del doctor Sergi Raynaud de la Ferrieré, fundador de la Gran Fraternidad Universal), Sergio viajó a la India cuando tenía 18 años con el interés de conocer otros maestros, entre ellos Sai Baba y la madre Teresa de Calcuta. La experiencia fue definitiva. Regresó a México, donde nació, y luego tomó la decisión de instalarse en el ashram 1, en Maracay, Venezuela. El mismo lugar donde su progenitor se formó como gurú.
Sergio tiene 54 años y confiesa en un sillón de la recepción del hotel Intercontinental Maracaibo que supo que la práctica de yoga formaría parte de su vida desde que tenía ocho años. “Recuerdo que mi madre le decía a mi padre que me levantara a las 6:00 am para la sesión diaria, él se negaba siempre porque decía que eso tenía que venir de mí. Y así fue. Ahora estoy en la senda de la ciencia de vivir”. 

—¿Cuál es su misión de vida?
—Para uno saber cuál es su misión primero hay que descubrir la vocación. Individualmente uno sabe cuál es su inclinación y sus gustos. Si no es así, entonces uno debe hacer un estudio interior espiritual, a través del conocimiento, y alcanzar  la claridad de nuestra misión como humano en la Tierra. 

—¿La vocación hace  la profesión?
—Hay una vocación que puede ser una profesión. Los seres humanos venimos a algo muy específico con el propósito de trascender.  

—¿Cómo se consigue?
—A través de la práctica de yoga, por ejemplo. Es una ciencia de vivir que te va esclareciendo el  estado de realización espiritual.

—¿Su vocación es  el yoga?
—Sí


—¿Cómo lo descubrió?
—En un trabajo de retrospección uno va buscando. El maestro Juan Víctor Mejías me decía que  hay que buscar qué es lo que de niño hacíamos con más naturalidad, si no lo recuerda entonces toca preguntárselo a sus padres. Dentro de ese proceso, uno se va dando cuenta de las inclinaciones. Desde niño me ha llamado la atención la práctica de yoga. 

—Hay personas que consideran que ser profesor de yoga no es una profesión.
—Eso ha cambiado. Ser profesor de yoga tiene estudios como ser astronauta. Incluso está pasando que hay personas que ya fueron a la universidad y descubren que tienen otra vocación. Uno puede ir a la par de tu profesión, de tu trabajo, pero siempre buscándote a ti mismo... Eso es lo que hace el yoga y debería ocurrir en otras ocupaciones.

—Siempre hay una tendencia a elegir carreras por prestigio: médico o ingeniero...
—Hay mucha falta de conocimiento. El entorno donde te mueve influencia mucho tu vida, desde niños. Si tu familia no te ha dado un conocimiento amplio, en donde te den libertad de escoger   siempre habrá una fuerza muy estructurada que te hace creer que necesitas una profesión como medicina o ingeniería para mantenerte en la vida. Esa cultura está cambiando. Cada día más los padres van entendiendo que los hijos necesitan un desarrollo como un ser humano y no como una pieza de un rompecabezas mecánico, material, productivo económicamente.


 —Hay mucha gente que no se apasiona por lo que estudié y terminan amargados... 
—La felicidad, la paz y la prosperidad no lo garantiza una profesión específica. Puedes ser profesor de yoga creyendo que es la profesión de moda y puedes vivir de ello; sin embargo, será muy fácil que se den cuenta que lo haces por dinero. Eso se siente.  Si a lo que haces profesionalmente le pones corazón te aseguro que conseguirás más el éxito.

—¿Qué debe hacer una persona si está equivocada de profesión?
—Cambiarla. Hay muchas herramientas para hacerlo, una de ellas la astrología a través de la carta natal. En ese mapa astral sale reflejado los dotes naturales con los que puedes desarrollar una vida espiritual; es decir, cumplir con tu misión de vida. Estudiando los planetas se puede ver su misión de vida.


—Todo el mundo quiere dinero...
—La gente está acostumbra al éxito material y la  mayor satisfacción es el éxito desde lo espiritual porque nutre el alma. Nos han enseñado que ser próspero es ganar dinero. Cada día más vamos viendo personas dentro  de los ámbitos sociales y económicos muy altos que son infelices y lo tienen todo. Queda claro que el dinero no es la felicidad, el dinero no es la paz. El dinero no nutre, nutre tu estado social.  Es mejor que nutras tu vida con otros valores como la honestidad, la compasión y el amor. Creo que en Venezuela han despertado en ese sentido, con la crisis las personas se han unido para ayudar sin diferencias sociales ni económicas.

—¿Se es más próspero desde el compartir?
—Todo aquello que venga de la conexión mente y corazón te generará prosperidad. 


—¿Cómo explicar que su profesión es ser gurú?
—No es mi profesión, es mi vocación. Ser el gurú, es ser maestro de mí mismo, es muy profundo y eso apenas se va entendiendo en América. El gurú  es quien puede disipar la oscuridad o la ignorancia para guiar  a un ser humano para que se desarrolle por sí misma. Un gurú no es querer ser más que los demás. Es simplemente un aspecto muy interior de querer a través del conocimiento y  la práctica, del sentimiento, que la gente alcance un estado de luz, de claridad y ecuanimidad entre lo material, lo físico, lo emocional y lo mental. Alcanzar el equilibiro. Seguramente estamos lejos de ser esos grandes gurú que han alcanzado esa autorealización como Jesús y Buda. Los gurú aportamos, compartimos, un conocimiento y una experiencia. No enseñamos, transmitimos un estilo de vida. Más que enseñar una lección que se deben aprender de memoria. La idea es que despierte ese anhelo de transformarse y descubrir su naturaleza interior. Despertar el gurú interno que cada uno tiene.


—¿Cómo puedo ser un gurú?
—Siguiendo  el camino de la realización espiritual. El gurú no puedo caminar por ti.


—¿Cuál es su camino?
—La práctica de yoga porque une a la gente a autoconocerse más allá de los dogmas, las razas y las clases sociales. 

—Muchas personas en Venezuela están haciendo yoga...
—Vamos por buen camino. Suramérica tiene un gran potencial, lo que está ocurriendo en Venezuela en la práctica marca una nueva era. Suramérica vendrá a hacer la nueva India en la era de aquarius. EL yoga es universal y en la nueva era de aquarius tenemos que ser universales. Necesitamos la síntesis, la yoga llegará a ser en América como fue en India: será  parte de tu vida, como comer, todos estarán trabajando en la unión.
 

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1Comentarios

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Pedro Reyes 09/10/2017 12:07 PM

Interesante..


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