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Experiencia Panorama
09:00 AM / 08/08/2017
El insomnio: Lo que es urgente saber
Luis Aguirre/ laguirre@panorama.com.ve
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Se duermen 3 horas menos que en 1879 y en 2050 es posible que experimente seis noches seguidas de insomnio como resultado del cambio climático, adelanta un estudio de  publicado en Science Advances.

Hoy las razones que ocasionan el insomnio son variopintas y una noche sana de sueño se vuelve más difícil de alcanzar a medida que la gente envejece. 


Peor aún son las consecuencias: Investigadores de la Universidad de Warwick (Reino Unido), en colaboración con la Facultad de Medicina Federico II, en Italia, descubrieron que las personas que duermen menos de seis horas cada noche son un 12 por ciento más propensas a fallecer de muerte prematura que aquellos que descansan cada noche entre las seis y ocho horas recomendadas.

La revista Nature Genetics publica que puede que haya más de 1.000 millones de insomnes en todo el mundo, la mayoría de ellos, claro está, sin diagnosticar ni tratar. 
Basta con buscar la etiqueta #insomnio en la red social twitter y no parará de leer mensajes:
 @puurpuriinaa: “2:50 am, menos mal que encontré un chocolate en la cartera, sino esta depresión-insomnio, te lo regalo”.
@axelalva2: “Me dormí a las 5:00 am y me desperté a las 6: 30 am... Ese insomnio”.
@bellygirl17: “Y aún hay gente que no entiende el insomnio”.
@aronsalinas: “Cuando no sabes si sufres de insomnio o tienes insomnio por sufrir”.

 El estudio de Nature Genetics arranca afirmando que el insomnio es  “el segundo trastorno mental más prevalente”.   En Estados Unidos, más de la mitad de los pacientes que acuden al médico de cabecera se quejan de insomnio cuando se les pregunta qué tal duermen:  el 30% se queja por iniciativa propia, y solo el 5% acude al médico por este problema. 
La Guía de práctica clínica para el manejo de pacientes con insomnio en atención primaria en España, elaborada por el Sistema Nacional de Salud en 2009  ofrece estos datos: el 43% se queja de falta de sueño (el 21%, de insomnio habitual, y el 23%, de insomnio entre moderado y grave), el 8 se queja de insomnio y sufre además sus consecuencias durante el día, y solo el 5% está diagnosticado según la definición y los criterios del DSM-IV.


Con una encuesta Daniel Vigo, investigador asistente del Conicet, médico y docente en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Católica Argentina, descubrió en tres ciudades latinoamericanas (Buenos Aires, Sao Paulo y México D. F) que “la mayor parte de los trastornos de sueño que padecen no tienen una causa fisiológica sino que se relacionan con el estilo de vida, es decir, por no dormir lo suficiente”.


En Venezuela no hay estadísticas clínicas, sin embargo,  Gaby Viera en su cuenta @vieiritaa suelta que “Venezuela se ha convertido en noches de insomnio” por los tiempos de crisis. 


El especialista marabino Carlos Medrano, psiquiatra,  explica que a diario recibe muchas solicitudes de consejos para combatir el asunto y está consciente que la humanidad estará más expuestas a no dormir por lo rápido que va la vida y por lo expuestos que se está a circunstancias de cambios. “La salud depende de tu descanso porque afecta a muchos órganos. Es importante que más allá de la crisis sepan que prevalece la vida y la salud”.

Daniel Cardinali, doctor en Ciencias Biomédicas de la Facultad de Ciencias Médicas, explica que   “todos somos víctimas de las circunstancias para no conciliar el sueño, somos una sociedad activa 24 horas 7 días a la semana para dar un servicio”.
@joselorenzo72 reveló ayer que con la  luna llena suele despertarse de madruga. Se le consultó a la astróloga Francys Trujillo y ella confirma que “todos somos sensibles a la Luna de diferentes maneras y de hecho ha sido comprobado por científicos suizos que la Luna Llena afecta la calidad de nuestro sueño y la rapidez con la que conciliamos el mismo.

La ciencia también confirma  que los niveles de melatonina de nuestro cuerpo son sensibles a nuestro satélite natural y que son estas variaciones las culpables de los trastornos nocturnos”.


Para la astrología la luna en general representa el mundo interior, las emociones y los sentimientos. Y este astro en fase llena simboliza una revelación,  en este periodo también se pueden tomar  las decisiones más precipitadas y ligadas a las emociones, propicia  conflictos y tensiones.
La especialista también explica que no solo el paso de los planetas y su actividad en el universo responsable, hay mucha influencia emocional, “el no querer soltar el control de mi mente para descansar por la noche significa que existe un terror inconsciente a ser dominado, invadido, violado, atacado. Su origen es multicausal”.


Ella recomienda que las personas con insomnio debe iniciar  un trabajo de “arqueología personal y transgeneracional” para desenterrar emociones que necesitan ser asimiladas. Esto se puede hacer a través de un camino de autoconocimiento que por diversas vías se puede lograr : terapia,  yoga, meditación, interpretación de sueños, escritura terapéutica, bioneuroemoción o aquél camino que la persona considere más afín. Vienen muchos cambios, hay que prepararse, el mundo está cambiando los ciclos naturales, se dice que cada año somos más víctimas del  clima”.

Sin contar la alerta que hace Nick Obradovich, investigador del Centro Belfer de Ciencias y Asuntos Internacionales de la Universidad de Harvard y del MI. Él  anuncia que ahora el cambio de temperatura generará más insomnio. “Por cada jornada en que la temperatura sube un grado por encima de lo normal, habrá tres noches más en que se dormirá mal”.

Para llegar a esta conclusión, Obradovich y otros científicos analizaron las encuestas realizadas a 765.000 norteamericanos por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades entre 2002 y 2011, y lo cruzaron con los datos meteorológicos de las ciudades de los encuestados. Aunque parezca obvio, nadie se había preocupado en detectar científicamente que las noches más calurosas son las que más problemas se presentan para dormir.
Ellos concluyen que  para el 2050 se calcula que la temperatura global subirá un grado de promedio, habrá seis noches de insomnio más que en la actualidad. Y para el 2099, se sufrirán 14 jornadas pegajosas y en vela al año.

Aún falta muchos años para experimentarlo, es mejor ocuparse es tener soluciones. El doctor Cardinali  le pide al millón de personas que se estima no duermen cada día que cuando tengan  un momento para descansar no busquen distracciones  para retrasar el sueño como las redes sociales. “Lo peor es que hay pacientes que no reconocen su trastorno”, expone el  especialista porque una gran población, además,  minimizan el problema con medicamentos, muchos casos son diagnosticados cuando acuden a solicitar atención médica por otro malestar.


 Las principales alteraciones son el sueño inquieto (que se expresa con saltos en la cama, vueltas, facilidad para despertar, dificultad para volver a dormir y hablar dormido). Este trastorno generalmente es consecuencia del malestar físico producido por hambre, sed, frío, calor o problemas digestivos. 

A diferencia del insomnio —que se define como la  incapacidad crónica para  dormir— cuando  la persona experimenta con frecuencia horas de sueño  menores que las consideradas normales para su edad, y además va acompañado de inquietud, temor, sensación de soledad, incomodidad con la habitación donde duerme, sobre estimulación auditiva y visual, haber cenado en abundancia o mantener muchas preocupaciones o estrés.


 
 “Evite  adoptar hábitos nocivos para su salud como el tabaquismo o alcoholismo, consumir sustancias estimulantes por la noche (café); no coma pesado y dejar los   aparatos electrónicos o ruidos perturbadores lejos de la cama. Jamás debe automedicarse, no se tome la pastilla que le regaló la vecina, es mejor acudir con su médico para que se remita el tratamiento más indicado”, recomienda Cardinali. 


Quien haya dormido menos de seis horas conoce el listado de problemas inmediatos: sensación de pesadez, estómago revuelto, mal humor, y la falta de concentración que lleva a cometer errores en el trabajo, o a incrementar el riesgo de tener un accidente de tránsito.


 Nhtsa (autoridad de seguridad en carreteras de EE UU) publicó que cada año 40.000 personas en ese país tienen accidentes por haber dormido mal.

A largo plazo, la falta de sueño se relaciona con problemas cardiovasculares, trastornos de salud mental, el sedentarismo y la obesidad por comer alimentos poco saludables. Con la salud mental, se puede entrar en un peligroso círculo vicioso: se generan problemas como migrañas, que lleva a dormir mal, y eso potencia dolores más prolongados.

 

La ciencia cada día advierte el peligro de no conciliar el sueño y resuelve que el sueño también se puede rutinizar. El tener una hora establecida para acostarse puede hacer que sea más fácil dormir bien, pero eso es más que un desafío.  
 

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