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Actualizado hace 342 minutos

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Experiencia Panorama
09:00 AM / 14/04/2019
Crónica: "Cuando crees que la pesadilla está pasando, se vuelve a ir la luz"
Giuliana Urdaneta
Archivo

"Al llegar al mercado, lo primero que vi fue una extensa fila gracias a los intentos en busca de señal con un punto inalámbrico  en el estacionamiento del lugar, luego me adentré entre el ensordecedor ruido de las plantas eléctricas, acompañado de pasos apresurados y una pesadumbre habitual.

Aunque nadie se atreva a decirlo, el comercio se ha "acostumbrado" a la peor crisis energética que ha sufrido Venezuela, encontrando maneras de cómo mantener sus actividades comerciales tras los múltiples apagones y los racionamientos que tiene duraciones superiores a 10 horas sin servicio.

Ya se ha hecho "normal" que cada establecimiento tenga una planta eléctrica, puntos inalámbricos o que los dispositivos se encuentren conectados a una batería de carro. También que los puntos de ventas pasen lentamente y que las plataformas bancarias digitales abran "cuando quieran".

Sin embargo, esta no es la realidad de todos los establecimientos pues quienes como yo, se dedican a la venta de pescado, carne o productos que requieran refrigeración la continuidad de actividades se ha convertido en "misión imposible".

"Si la llamada administración de carga será de 6 horas, según Prieto, ¿cómo haremos para que el pescado se refrigere bien?, ¿Cómo haremos para buscar hielo sin no tenemos suficientes horas para congelarlo? O peor, ¿qué haremos si se cae el punto y quede una parte de la mercancía en la mesa más propenso a que se pudra?", son parte de las miles de preguntas que nos hacemos día a día. 

Me encuentro ansiosa, la Semana Santa está casi en la puerta de la casa y la luz no ayuda para mantener en buenas condiciones el pescado, por lo que tener la mercancía en una cava con 4 horas de frío al día no parece ser una idea inteligente a la hora de guardar. 

De hecho, un día mi cuerpo se encontraba en tensión, tenía 40 kilos de pescado en una mesa con el punto estancado y las ventas bajas, más una tentativa de que no se encontraría hielo debido a que las zonas aledañas tenían más de 12 horas sin el suministro eléctrico, gracias a dios, que encontré hielo en condiciones aceptables en una zona más alejada pero a un precio de infarto.

"Me temo que debemos caer en las garras de la señora de por allá lejos, ella tiene hielo pero a 1.500 soberanos en efectivo" declaró mi tio y socio comercial mirando fijamente la pila de Corvinas frente a nosotros.

La rabia me invadió silenciosamente al saber que el hielo se encuentra en tiempos normales a 500 bolívares en efectivo y ahora por las circunstancias y la especulación, iba a cancelar 1.500 por el mismo producto.

"Si no pedimos hielo, puede que la luz no vuelva o venga y se vaya rápido, es un riesgo que nos puede costar parte del capital si se pudre la mercancía", volvió a decir mi tío al notar mi silencio.

Cada vez la continuidad de actividades se hace más cuesta arriba, estando en temporada pre Semana Santa, donde la demanda empezaba a subir, las ventas no ha caminado como años pasados. sin embargo, no soy la única que ha notado la caída. 

"No se qué pasa, la gente solo mira y pregunta pero no compra. Necesito salir de todos mis productos o al menos una parte, debo pagar proveedores que no están dispuestos a seguir esperando", aseguró el dueño de una verdurería, también recordándome el pago de facturas cuyo pescado estaba frente a mi.

"Recuerda el pago de las facturas para esta tarde, debemos reponer fallas", vuelve a decir mi pájaro carpintero de la mañana.

Observo a mi alrededor y noto con pesar, que mis vecinos comerciales se encuentran en las mismas fachas, cabizbajos mirando a la nada, resolviendo quizás los mil problemas que como yo están pasando. Hasta muchos, han decido "lanzar la toalla", de hecho, solo un 15% de los negocios ha vuelto abrir sus puertas desde el primer apagón que afectó a gran parte del país con una duración de más de 100 horas.

Sin contar los 842 millones de dólares en pérdidas por apagones, según el presidente de la Cámara de Comercio, Ezio Angelini, siendo el Zulia el 40% de dichas pérdidas al nivel nacional que sumaron un total de 2. 106 millones de dólares, según la firma Ecoanalítica. 

"¿Cómo funciona un comercio sin electricidad? ¿Cómo cobra? ¿Cómo hace una transferencia? Si te compran en moneda dura (divisas), las autoridades dicen que no puedes hacerlo", escuché que decían  y haciéndome la pregunta de ¿cómo un comercio puede desarrollarse de esta manera?

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