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Actualizado hace 10 minutos

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Experiencia Panorama
09:00 AM / 16/09/2018
Agua, océano y Lago de Maracaibo: La visión conceptual del artista Gregorio Boscán
Rosa Alejandra Silva
Lui Fernández

El momento justo en el que el viento frío se transformó en cálido y marcó el equinoccio de primavera en una playa  del Océano Atlántico inspiró al artista plástico Gregorio Boscán para crear su obra “Agua de equinoccio primaveral” en la que se reflejan los movimientos, la iluminación y los colores que se entremezclan expresar el fenómeno natural que fija uno de los cambios de estación en el año.

Seis piezas de pinturas conforman la exposición que, hasta la próxima semana, está disponible en el Aula Magna de la Universidad Rafael Urdaneta (URU) y lleva a los espectadores por las transformaciones naturales del agua que produce su entorno.

 

Es precisamente la profunda conexión con el agua la que inspira, desde cualquier parte del mundo,  las producciones de este artista nacido en La Cañada de Urdaneta.

“Mis obras nacen realmente desde el Lago de Maracaibo -explica Gregorio- Inició porque yo nací en La Cañada y hacia allí fue mi primera visión”.

El rescate del Lago y la conciencia del valor que este tiene para la ciudad es lo que mayormente promueven sus piezas, una de ellas, “Lago de Maracaibo”, un performance por el cual ganó el Premio Arturo Michelena.

Una mezcla de teatro abstracto, videoarte, música, escultura y pintura -característico en las obras de Gregorio- muestra una dramatización del último sobreviviente del Lago de Maracaibo, representado por el mismo autor, quien se hace una especie de terapia respiratoria que consiste en la entrada de agua del Lago a través de un conducto y, posteriormente, es expulsada infectada por la lemna.

“Provenimos de una fuente  afluente de agua como es el Lago de Maracaibo, pero estamos totalmente secos”, es su opinión sobre la ciudad y su cultura lacustre.

Aunque el agua siempre predominó de forma inconsciente en sus pinturas un hecho marcó su estilo y concepto para el arte: “Cuando apareció la lemna fue cuando hice un click. Iba pasando el puente de regreso a Maracaibo, eran las 5:00 de la tarde y vi el paisaje más hermoso. No tenía ni idea de lo que estaba sucediendo porque no estaba en el país”, relata.

“Yo veía aquel lago verde y decía ‘esto es una locura, es una belleza’, pero cuando llegué a mi casa empecé a investigar de qué se trataba y en efecto esa belleza era una cosa terrible que estaba sucediendo, pero a la vez era una defensa de la naturaleza”.

Fue a partir de allí cuando empezó aplicar sentidos más amplios y conceptuales a sus producciones.

“Una de las cosas que aprendí durante este ejercicio del arte es que no es solamente lo que en mi interior aflore, sino la investigación y el estudio (…) si yo investigo y estudio sobre cada tema, técnica, intensidad de luz, material e incluso cada sonido puedo crear una gran obra”, asegura.

Este pensamiento fue la base para crear la obra más importante de su vida artística, la escultura “Lago de Maracaibo”, ubicada en la URU y por la cual se convirtió en patrimonio humano de esta universidad.

 

Escultura “Lago de Maracaibo” de Gregorio Boscán / Foto: Lui Fernández

Dentro de sus próximos proyectos, Gregorio participará con sus producciones y performances en varias actividades para el mes de octubre con exposiciones en el Teatro de Bellas Artes, el  Museo de Arte Contemporáneo del Zulia (Maczul) y el Cevaz.

 

 

 

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1Comentarios

1

domador antiopositores 17/09/2018 09:55 AM

Fantástico. EL gran Gregorio. Alto pana. Excelente artista.


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