Publicidad

Actualizado hace 28 minutos

Publicidad
Publicidad
Publicidad
Experiencia Panorama
04:16 PM / 29/07/2017
A 50 años del terremoto de Caracas testigos cuentan los detalles de aquella tragedia
Ángel Mendoza Zabala
1
Agencia

Lo de que la ciudad capital de la República andaba de fiesta es, más que un cliché, una certeza tan sólida como el Ávila. Hace 50 años, una comisión presidencial organizó con pompa y boato, doce meses completos de celebraciones. Música, lujo, pachanga. Santiago de León de Caracas había sido fundada el 25 de julio de 1567, por el adelantado Diego de Losada. Cumplía 400 años. 

 

Cuatro siglos de pulso entre el Ávila y el Guaire. Un cerro y un río que no solo definen su topografía, sino su caracter. Arriba, el cielo azul. En el horizonte, el verde de la cordillera, y debajo, el sistema de fallas de San Sebastián, amenazante. En eterno movimento. 

 

Escogió el 29 de julio, noventa y seis horas después de la gran fiesta, para estremecerse, con fuerza al equivalente de cientos de miles de toneladas de dinamita, durante 35 segundos. Atrás quedaron lágrimas, sangre y un recuerdo imperecedero: el péndulo de la posibilidad de la repetición.

 

  Ha temblado de nuevo en Caracas, pero nunca como ese 29 de julio de 1967. 

 

Hubo nombres que quedaron en el imaginario popular de esas generaciones. Mansión Charaima, Mijagual, Neverí, San José... Cuatro edificios que se vinieron abajo, como la alegría y el bullicio por el cumpleaños de una ciudad que se creía adulta. No fueron los únicos.

 

 De paso, era sábado. A las 8:05 pm la tierra se antojó de temblar. “La ciudad era muy segura. Había una gran movilización de gente a esa hora, en todas partes. Plazas, parques, centros comerciales, restaurantes, negocios... Caracas era un hervidero”, recuerda Carlos Ocando, un zuliano que vivió el terremoto.

 

 Pero, las autoridades de la época estimaron que pudo haber sido peor. “Mucha gente salía de Caracas, a pasar el fin de semana en pueblos cercanos. Eso ayudó a que algunos apartamentos de edificios como el San José y el Mijagual estuviesen vacíos”, reflexionaron efectivos de cuerpos de rescate en ese momento.  

 

 Quienes se quedaron, recuerdan el apuro. Sonia Nobre de Melo, productora de teatro y televisión, era una niña. “Bailaba una samba en la tarima del auditorio de  la Asociación Venezolana de Periodistas (AVP). Era mi ‘graduación’ de primaria. Mis papás estaban en las butacas. Todo comenzó a mecerse y luego solo fueron ruidos, carreras. Salimos a la avenida Andrés Bello y nos fuimos a donde vivíamos, en el centro. Hubo muchísima solidaridad. Toda Caracas estuvo para toda Caracas”, recuerda. 

 

El presidente Raúl Leoni extendió su acompañamiento a las víctimas y familiares. Ya a las 12:00 de la noche del domingo 30, PANORAMA circulaba en Maracaibo con una cifra preliminar de espantosa memoria: 300 muertos. Habían pasado menos de cuatro horas del sismo, que ocurrió justo a las 8:05 pm. 

 

 Quedó registro sonoro del temblor. A esa hora en Antímano, al oeste, estaban el  técnico de sonido Alejandro López, el organista zuliano —y ciego—Tulio Enrique León y el compositor Germán Narvaez, en el estudio Sonomatrix, de la Fábrica Venezolana de Discos (Favedica). “Efectuaban la grabación en playback de un número musical navideño, titulado Mi Navidad, en interpretación del coro Armonía Navideña”, narra una voz en off en el disco que editaron después. 

 

 Era un grupo de voces infantiles dirigidos por Sebastián Padrón. Ya la letra había sido cantada. León, habilidoso organista, componía una melodía en el órgano. Explica el narrador que “el playback consiste en poner música u otra voz  a algo previamente grabado, lo que explica la serenidad de las niñas que cantaban”.

 

En la carrera, López dejó los micrófonos y la cónsola abierta. La cinta, en blanco, siguió grabando. Quedaría  allí registrado el rugido, pavoroso, como de un león, el símbolo primigenio de una Caracas que celebraba su vida y abría la puerta, sin saberlo, al caos. 

 

“En Carúpano se sintió muy fuerte”, recordó Aminta Alcalá. “Era una muchacha, tenía 13 años. Recuerdo que se fue la luz. Las noticias llegaron al único teléfono instalado en la zona de Macarapana, donde vivía. La preocupación fue constante en muchos hogares, por la gran cantidad de coterráneos que vivían en la capital”, narró. “El templo del pueblo quedó tan afectado que lo demolieron después”, agrega.  

 

El  recuerdo de Alcalá, rescatado en el océano de experiencias, incluye a Radio Rumbos, en un transmisor  de baterías. Las noticias no cesaban. Había afectaciones en el litoral central. Los tres pisos superiores de la MansiónCharaima, un edificio de lujo en Caraballeda, se vinieron abajo. 

 

“Caracas ha sufrido una nueva prueba”, apuntaba el presidente de la República,  Raúl Leoni,  desde Miraflores, retransmitido por radio a todo el país. “Esa prueba la ha enfrentado en conformidad con su tradición de tierra noble, generosa y hospitalaria”, agregó extendiendo el pésame. Las cuentas, apenas horas después, daban cuenta de más de cien muertos. 

 

Luis Herrera Campíns era entonces diputado al Congreso. “Esa tarde iba hacia el este de Caracas. En la autopista, vi un remolque con caballos: estaban encabritados, locos por zafarse de sus riendas y correr y  un viento de agua se puso hacia Petare”, narró en la televisión, años después. 

 

 Porque eso pasa justo después de un terremoto. Cuando se cierran las grietas de las placas tectónicas se abren las compuertas de la presa del cielo. Llueve. Fuerte. 

 

“Lo más crudo fue el silencio”, apunta Ocando. “Vivía en La Candelaria en un edificio alto. Lo primero fue el susto, porque el edificio se meció. Llevaba poco tiempo viviendo en Caracas y en Maracaibo no es común que tiemble”, explica. 

 

“Estaba solo. No pude llegar a la puerta. Se movía todo. Esa noche Caracas fue una gelatina... El ruido, ronco, lo llenó todo. Se caían cuadros y adornos, cosas de la cocina. Oí vidrios romperse. Cesó de moverse el suelo y vino el silencio. Un silencio raro, porque es muy profundo. Dura, apenas, mientras pisas firme en la certeza de que no se moverá el suelo otra vez”, asegura. 

 

“Oyes después los gritos. Gritos, sirenas, puertas. La ciudad recobra movimiento, forzada por la tragedia. Cuando llegué a  la planta baja, había comenzado a subir. Bajé los catorce pisos casi sin darme cuenta”, rememora hoy. 

 

La premonición de que Caracas sería destruida por un terremoto la hizo una vidente italiana. Marina Marotti había anunciado polvo, ruinas y muerte en una ciudad de Sudamérica donde se celebrarían muchas fiestas. Después, fue más certera “Caracas, mediados de 1967”. La publicaron en reportajes como una curiosidad. 

 

Nadie hizo caso porque los dos recuerdos de los terremotos que habían sacudido a Caracas con fuerza databan de una fecha tan lejana como 1812, cuando Bolívar lanzó la famosa frase “Si la naturaleza se opone lucharemos contra ella, y haremos que nos obedezca”, y en 1900, 67 años antes. 

 

Pero, después que Caracas retomaba su ritmo normal, por sobre los escombros, se ordenó que se constituyeran dos comisiones para investigar por qué se habían derrumbado los edificios. 

 

  Las conclusiones arrojaron que se había usado materiales de “mala calidad”. También se orientó la creación de la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis), inaugurada en 1972. Desde esa fecha es el termómetro de la actividad sísmica nacional.

 

El dolor quedó. También el recuerdo de la ayuda que llegó de todas partes, y que se extendió sobre Caracas. “Los vecinos preparaban alimentos para ayudar a los cuerpos de rescate y a los damnificados. Esa noche, y las siguientes, no se durmió sino en plazas y parques. El miedo estaba latente”, dice Ocando, quien repite: “Era una cosa terrorífica. Caracas era una gelatina”.

 

 

¿Te gustó la nota?
Publicidad
1
NOTAS RELACIONADAS
TOP 5 DE NOTICIAS
Publicidad
1Comentarios

1

jairo mendez 29/07/2017 05:18 PM

Mi hermosa Caracas, a Dios le pido que jamás pases por una experiencia similar, eres para mi la Diosa del Caribe, Dios te Bendiga y te proteja por siempre.


AVANCES
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
TOP 5 DE NOTICIAS
MAS NOTAS DEExperiencia Panorama
Ver más