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Actualizado hace 81 minutos

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Espectáculos
04:25 PM / 12/02/2019
Glenn Close: “Siento que todos apuestan por mí”
AP
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Glenn Close dobla de la risa junto a la puerta de su apartamento en Manhattan mientras su fiel habanero blanco, Pip, da vueltas alrededor de un reportero recién llegado.

Es un momento estelar para ambos. Close, entre las artistas más consumadas que nunca han ganado un Oscar, podría finalmente recibirlo por “The Wife”, en la que, irónicamente, interpreta a una esposa deferente (de un aclamado escritor interpretado por Jonathan Pryce) que ha sido por años pasada por alto. Pip, que nunca ha sido postulado, ha desarrollado su propia base de seguidores, en parte gracias a su aparición en el programa “The View”. La cuenta de Instagram del perro, bajo el nombre de “Sir Pippin of Beanfield”, suma 3.400 seguidores.

Adentro, Close le entrega al reportero una botella de vino tinto para que la abra mientras ella relata cómo horas antes, cuando sacó a Pip a pasear a un parque, una mujer la detuvo para contarle que ella también dejó de lado su profesión por un hombre. Este es el tipo de historias que Close ha escuchado desde que “The Wife” se estrenó y desde que pronunció un impactante discurso de aceptación en los Globos de Oro, donde habló con emoción de cómo su madre se sublimó a su padre, un prominente médico cirujano.

“Otra mujer que cruzaba la calle me dijo, ‘¡Te adoro, Glenn!’”, dice Close. “La gente en la farmacia de abajo me vitorea”.

Al parecer todos saben que Close, de 71 años, ha emergido como la favorita al Oscar a la mejor actriz luego que los rumores iniciales favorecieran a Lady Gaga por “A Star is Born”. Puede que ″The Wife” sea una película independiente modesta (facturó solo 9 millones en taquilla, y se sigue exhibiendo a seis meses de su estreno), pero este finalmente se siente como un momento hecho a la medida para Close, la actriz viva más nominada que nunca ha ganado un Premio de la Academia.

¿Qué significaría un Oscar para ella? Hace una pausa.

“Significaría mucho pero no quisiera que fuera un Oscar por lástima porque he sido actriz durante 45 años”, dice Close, cuyos honores previos incluyen tres Tony, tres Emmy y tres Globos de Oro. “La gente ha estado mirando hacia atrás, viendo mi cuerpo de trabajo básico y las seis veces que perdí y cuáles fueron esos papeles. Así que no puedo fingir que es solo por ‘The Wife’, pero siento que todo el mundo está hinchando por mí”.

Esto no quiere decir que Close se haga polvo si no gana. “He decidido que si pierdo, miraré a la cámara y diré: ‘Estoy bien’”, dice con una sonrisa.

Y lo está. Mucho más que bien, de hecho. Hacer “The Wife” ha sido su propio ejercicio catártico de empoderamiento.

“Me ha tomado mucho tiempo retomar el control de mi propia vida. Cuando hice ‘The Wife’, estuve en control de mi propia vida probablemente por primera vez”, dice. “Sentí que tenía nuevas alas. O quizás que mis alas finalmente se desarrollaron”.

Es un pronunciamiento sorprendente para una actriz que ha sido considerada por décadas una de las intérpretes más versátiles e ingeniosas del cine, la televisión y el teatro. Close, quien afloró de manera tardía, tenía 35 años cuando hizo su primera película. Pero desde entonces ha representado infaliblemente inteligencia y profundidad en todo lo que ha hecho, desde sus primeros éxitos en “The World According to Garp” (“El mundo según Garp”) y “The Big Chill” (“Reencuentro”) hasta “Sunset Boulevard” (dos veces en el teatro, con décadas de separación; y espera hacer una película del musical este año); desde su implacable abogada en “Damages” (“Daños y perjuicios”) hasta su célebre Alex Forrest en “Fatal Attraction” (“Atracción fatal”).

“Nadie pensó que podía ser sexy”, dice Close de la época previa a “Fatal Attraction” de 1987, una película que le gustaría que se haga de nuevo pero desde la perspectiva de la mujer, no desde compasivo punto de vista del esposo infiel al que dio vida Michael Douglas. “Para hacer de esa película un éxito, básicamente tuve que traicionar lo que pensaba que era la esencia de ese personaje”, dice Close.

“The Wife”, una parábola feminista basada en la novela de Meg Wolitzer de 2003, le llegó hace seis años, poco antes de divorciarse de su tercer esposo, el inversionista de capital de riesgo David Evans Shaw. Cuando se le menciona a Close que no parece el tipo de persona que se sublimaría a otra, la actriz responde: “Oh, no me conoces, en lo personal”, y deja soltar una carcajada.

“Estoy en un momento de mi vida en el que no estoy comprometida con nadie. Quiero decir, siempre estoy unida con cada molécula de mi cuerpo a mi hija, le guste a ella o no. Pero no estoy unida a ninguna pareja”, dice Close, cuya hija de 30 años, Annie Starke, también actúa en “The Wife”. ″Y creo que por primera vez en mi vida no siento la obligación de no ser quien soy, de arrojar una sombra a la luz, de moderar mi poder. Es increíblemente liberador”.

El hecho de que “The Wife” incluya a Close y su hija (quien interpreta una versión más joven del mismo personaje) le da al filme un valor agregado multigeneracional. Close y Starke moldearon juntas el personaje inspiradas en las mujeres de su propio árbol genealógico. Close tuvo en mente ante todo a su madre, quien se casó a los 18 años.

“Me rompió el corazón escucharla decir siendo casi una nonagenaria que no logró nada en su vida”, dice Close tratando de contener las lágrimas. “Pude haberle dicho, ‘Pero eres tan buena madre, te destacaste con papá’. Ese no era el punto. Era algo más. Eso creo que fue lo que resonó con muchas mujeres sobre ese discurso (de los Globos de Oro). Porque hacemos lo que hacemos por naturaleza, y para muchas mujeres eso está bien. Pero no ha sido lo tradicional que las mujeres busquen la realización personal”.

Starke también se basó en su abuela paterna, una química de GE que trabajó en el Manhattan Project antes de ser despedida por haber quedado embarazada. “Sé que ella siempre se preguntó qué hubiese sido si...”, dijo Starke en una entrevista telefónica desde Los Ángeles.

“La preparación fue una experiencia bastante poderosa”, expresó sobre el trabajo con su mamá. “Ella me dice todo el tiempo que siente que está en la cumbre de su poder. Está siendo reconocida por algo tan cercano a ella. Ojalá la séptima sea la vencida”.

“The Wife” se estrenó justo con el nacimiento del movimiento #MeToo. Debutó en el Festival Internacional de Cine de Toronto en septiembre del 2017 y Sony Pictures Classic, pero decidió esperar hasta agosto para lanzarla, a tiempo para la temporada de premios.

“Una de las razones por las cuales nos resultó tan fresca y fuerte fue lo poderosa que es Glenn en las escenas donde ni siquiera está hablando”, dijo Michael Barker, copresidente de Sony Pictures Classic. “Es solo su rostro y su rostro ni siquiera es el rostro central en el cuadro. Aun cuando fue unos meses antes de que el movimiento MeToo realmente se notara, fue obvio que el tema era muy urgente e importante”.

Close, relajada en un sofá junto a Pip, admite que, al igual que todos, pensó que Gaga ganaría en los Globos. (“Voy con las expectativas bajas para mantener la sanidad”, dice.) Lo que más le ha gustado esta temporada de premios es la oportunidad de sentarse en la misma mesa con quienes llama sus “hermanas de categoría”: todas las nominadas a mejor actriz.

A lo largo de la temporada, Close ha llevado puesto el anillo de bodas de su abuela, un recordatorio más de las incontables mujeres que, como la protagonista de “The Wife”, dejaron de lado sus propias expectativas para servir a sus maridos o familias.

“Ella debió ser una actriz”, dice Close, frotando el anillo. “Así que siento que ellas están conmigo”.

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