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Actualizado hace 11 minutos

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Espectáculos
12:22 PM / 10/08/2017
Cantante Sinead O'Connor publicó video en el que confiesa tener “instintos suicidas”
Luis Aguirre
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Captura Video

La mente de Sinead O’ Connor no reconoce ya el éxito del pasado, está sumergida en una depresión con pensamientos suicidas. La cantante irlandesa atraviesa el peor momentos de su tragedia personal que hizo pública en octubre de 2016 a través de su cuenta en Facebook, donde escribió:  “Estoy escribiendo esto sola. La historia de mi vida. Desearía no estar tan sola en el mundo. Tengo que valer algo para alguien después de todos estos años y después de todo lo que he dado. Estoy alucinada de estar tan sola”.

Reapareció 10 meses después en la misma red social y a través de un video, que dura 12 minutos,  vuelve a expresar su fin: “Estoy viviendo en un motel de Travelodge en el extremo de Nueva Jersey. Estoy completamente sola. Y no hay absolutamente nadie en mi vida excepto mi médico, mi psiquiatra y el hombre más dulce de la tierra, que dice que soy su heroína, y eso es lo único que me mantiene viva en este momento ... y eso es algo patético...  Podría estar muerta aquí durante semanas y nunca lo habrían sabido. Parece que soy una basura que merece ser abandonada, tomada como una mierda justo después de que me quitasen los ovarios y el útero”.

Ella  arrastra muchos problemas ginecológicos desde hace tres años y finalmente el año pasado tuvo que someterse a una histerectomía (extirpación del útero). Según explicó, en el transcurso de la cirugía le dañaron accidentalmente el hígado y tuvo una gran pérdida de sangre. Además, confesó que estaba recibiendo una terapia de hormonas que le hacían sentir como si fuera una anciana.

Por si fuera poco, la cantante, esa vez, también expresó  su deseo de pasar el 2017  en un centro recuperándose de su adicción a la marihuana después de treinta años de consumo. Justo cuando iniciaba su carrera como solista.

 1987. Sinead O’ Connor lanzó “The Lion and the Cobra” su  primer álbum y obtuvo buenas críticas, impresionando por su calidad de voz, fuerza interpretativa y sus canciones originales.

Obtuvo una nominación al Grammy por Mejor interpretación vocal rock femenino. El sencillo “Mandinka” y  el tema  “I want your (hands on me)” se convirtieron en éxitos de radio.

La bloguera Andrea Macía, en un post dedicado a la trayectoria de la artista, hace valer su legado con tres canciones. La primera de ellas  “Troy”, que se ubicó en los primeros lugares en  Irlanda y el Reino Unido. “Esta canción, que comienza suavemente, pero que aumenta su fuerza hasta un final explosivo, fue escrita como un mensaje de profundo enojo hacia su madre, a quien Sinead había acusado de abuso; la canción emplea la historia de la antigua Troya como una metáfora”, reseña, y considera que  “Con el tama Feel So Different confirmó que ella es  una de las pocas artistas auténticas que quedaban. Con ‘Nothing Compares 2U’ alcanzó la fama mundial hace 25 años y se catapultó.

 Lo irónico es que  Sinead O’Connor aseveró que dejará de interpretar este sencillo,  pues aprendió a no hacer algo con lo que ya no se conecta emocionalmente, y planea plegarse a esta norma. En su cuenta Facebook  soltó: “Luego de cantarla durante 25 años y nueve meses, más o menos, finalmente me quedé sin nada que pueda usar para proveerle emoción a la interpretación. No quiero que la audiencia se desilusione cuando venga a un concierto y no la escuche”.

Entre un  desahogo tras otros en la red social, la cantante de 50  años y madre de cuatro hijos (Jake, tiene 29 años y es padre de un niño de un año llamado Louie. Róisín, de 20 años; Shane, de 12, y Yeshua, de 8 años), tiene en alerta a fanáticos, familiares y la prensa con un posible suicidio. Este año lo ha intentado dos veces.  En mayo  la policía de Chicago estuvo buscándola después de que desapareciera durante 24 horas en esta ciudad tras publicar en Facebook su intención de tirarse por un puente.

También  desde  un hotel de Dublín tras haber anunciado que había ingerido una sobredosis,   recibió inmediatamente  asistencia en la propia habitación  y luego fue internada en un hospital.

Una amiga comentó al diario El Mundo (España) que hace una semana ya había amenazado con suicidarse. En 1993, cuando tenía 33 años, también lo intentó. De personalidad desequilibrada, O’Connor contó en 2007, en el programa de Oprah Winfrey, que hacía tiempo que le habían diagnosticado un trastorno bipolar.

En  Facebook lo expresó más claro: “Lo he perdido todo, mi trabajo, mi hogar, mis hijos, mi útero, mi identidad y el suicidio es la única manera de conseguir respeto”.

Lo peor es que ha jugado con su paradero cada vez que escribe que se quitará la vida:  “No estoy en casa. Estoy en un hotel en algún lugar de Irlanda y bajo otro nombre”.

 Cuando ella tenía ocho años sus padres se divorciaron, algo especialmente traumático en la muy católica Irlanda de entonces. Además, la separación fue muy traumática. El padre, un abogado,  presidió una asociación de divorciados y llegó a debatir en la radio con la madre sobre el maltrato que la señora le daba a su niña y decidió llevársela a su casa.

En la adolescencia,   O’ Connor fue   sorprendida robando en una tienda y la internaron 18 meses en una cárcel  para mujeres. Luego, al salir decidió caminar por la calles de Dublín  cantando con su guitarra, hasta que la descubrieron los dueños de una pequeña discográfica inglesa.

La vida le cambió en segundos. Con el primer disco vendió  medio millón de discos y se elogió su originalidad. En 1990 se convierte en estrella planetaria con una canción escrita por Prince “Nothing Compares 2U”. Y como se dice popularmente: la fama se le subió a la cabeza.

En 1990 se negó a permanecer en un escenario de Nueva Jersey cuando sonaba el himno estadounidense. Al año siguiente boicoteó la entrega de los Grammy y no quiso recoger su premio alegando que los galardones eran demasiado comerciales.

 En 1992 rompió una foto del Papa Juan Pablo II en el transcurso del programa Saturday Night Live. Se encontraba cantando una versión de War de Bob Marley, y cambió la palabra ‘racismo’ por ‘abuso de menores’ para denunciar los casos de pederastia ocurridos en la Iglesia. Y mientras cantaba la palabra evil (maldad)  hizo pedazos la foto y después pronunció: fight the real enemy (lucha contra el verdadero enemigo) y arrojó los trozos hacia la cámara. Cinco años después de aquello, la cantante irlandesa pidió perdón al Papa en una entrevista al semanario italiano Vita. Aseguró que romper la foto fue un acto ridículo, el gesto de una chica rebelde. Citó a San Agustín, diciendo que “la ira es el primer paso hacia el coraje” y afirmó: “estaba en rebelión contra la fe, pero la fe aún está conmigo”. Sin embargo, en 2002 volvió a reiterar que volvería a hacer lo que hizo en Saturday Night Live.

Lo curioso es que ella  después se ordenó sacerdotisa por una secta escindida del catolicismo, la Iglesia Latina Tridentina, que llegó a ascenderla a archidiácono por su distinguida labor con los sin hogar dublineses y ella comunicó  que deseaba que a partir de entonces la llamaran Madre Bernadette Mary.

En 2003 anunció que iba a abandonar su carrera en la música para dedicarse a su vocación religiosa y ser catequista.

Su décimo y último disco fue I’m not Bossy, I’m the Boss (No soy mandona. Soy la jefa), publicado en 2015, en el que sorprendió con una imagen muy inusual, muy moderna, vestida de cuero y con peluca. Abandonó el look de  rebeldía de sus inicios  para lucir una imagen  extremista en la madurez.

 Su último esposo era un terapeuta especializado en desintoxicaciones de drogas. Al parecer, no fue de mucha ayuda, fracasaron como pareja y no consiguió la salvación a su adicción. No era el primer intento de la cantante en dejar las drogas, cuando lanzó el  disco con influencias reggae, “Throw Down Your Arms”, dijo que había encontrado consuelo en la fe rastafari y no en la religión.

En una declaración reciente a la prensa expuso:  “Tenemos que rescatar a Dios de la religión, todas las religiones se han convertido en una cortina de humo que distraer a la gente del hecho de que hay un Espíritu Santo, y cuando estudias los Evangelios ves que Cristo vino a decirnos que solo necesitamos hablar directamente con Dios, nunca necesitamos la religión”.

En sus creencias no es incompatible ser sacerdotisa y estar casada, y mucho menos guardar celibato. No es atea, quizás agnóstica. Es bipolar con diagnóstico severo.

¿Qué pasó con la cantante llena de talento y expresividad, dueña de una personalidad auténtica? Ha sido arrastrada por una mente turbulenta.

Su video de despedida no tiene filtro: es una mujer abandonada de sí misma, perdida. Las lágrimas resuenan desde su ser. No hay canto a la vida.

 

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